Consejos de vida para un sacerdote.


30 Dec
30Dec

Muchos sacerdotes se pierden por la grave crisis que padece la Santa Iglesia Católica, por las debilidades de la carne, por las recaídas, por poner su fe en los hombres de Iglesia y no en Jesucristo Nuestro Señor.

Funde su fe en razones solidas y no en sentimientos, tenga orden de vida, disciplina en sus costumbres y sobre todo piense, sueñe, viva, hable y obre como lo que es:  Sacerdote.

Tenga un lugar a propósito para hacer oración cerca del Santísimo Sacramento, una gran devoción a la Madre del Sacerdote, la Santísima Virgen María; En cualquier lugar y circunstancia Usted  es Sacerdote de Dios. 

Dios le dará el premio por haberle ofrendado su vida, por su lealtad y perseverancia en estos tiempos tan difíciles para el sacerdote.


Reglas de vida.


1.- Que la imaginación y apariencia de los sentidos no deben ser regla de mi obrar.

2.- Tampoco la opinión o máximas del mundo.

3.- Menos aún el gusto o el placer.

4.- SEA MI REGLA EL DICTAMEN DE LA RAZÓN, ILUSTRADA POR LA FE, QUE ME DIGA SI LA COSA DE QUE SE TRATA ME CONDUCE O NO AL FIN DE MI ETERNA SALVACIÓN; Y PARA ANDAR MÁS SEGURO ELIJA AQUELLO QUE MÁS ME CONDUZCA.


Consejos de San Ignacio para vivir en éste mundo.


1.- “El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor y, mediante esto, salvar su alma.”

2.- De Dios he de esperar todo mi bien, no de los hombres, que poco me pueden ayudar o dañar.

3.- Luego no soy criado para alabarme, honrarme, servirme y regalarme, sino para alabar, hacer reverencia y servir a Dios.

4.- Luego mi fin no son precisamente las riquezas, los honores, las delicias; representar un papel brillante en el mundo, lucir, gozar, sino principalmente y ante todo SERVIR A DIOS; y servirle, no a mi antojo y capricho, sino como Él quiere que le sirva.

5.- Sano o enfermo, rico o pobre, sabio o ignorante, honrado o despreciado, con éste o con aquél genio, con muchos o pocos dotes, aptitudes y talentos, puedo alabar, hacer reverencia y servir a Dios.

6.- Las cosas de éste mundo fueron dadas al hombre para que le ayuden a conseguir su fin “que de ellas tanto debemos usar cuanto sirven al fin, y tanto dejar o quitar cuanto nos impiden”.

7.- “Realmente, las cosas de acá no son más que medios o instrumentos de que nos debemos valer para llegar al término.”

8.- Cuantas –cosas- hay en el mundo pueden servir como de instrumentos al fin, pero no todas arman a todos ni son útiles en todos los tiempos.

9.- “Abrazar la cosa, bien que repugnante, si me ayuda para salvarme, y dejarla, bien que dulce y gustosa, si ha de impedir el bien del alma”

10.- “Por  lo cual es menester hacernos indiferentes a todas las cosas criadas en todo lo que es concedido a la libertad de nuestro libre albedrío y no le está prohibido; en tal manera, que no queramos de nuestra parte más salud que enfermedad, riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta”

11.- Debes repetir con frecuencia: Quiero servir a Dios, quiero salvar mi alma.

12.- “En todo lo demás, solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin a que somos criados.”

13.- Las cosas se deben medir por cuanto le ayuden o estorben a la consecución de su último fin, se sigue que, considerándolas en sí mismas por su respeto y amor no debe inclinarse más a unas que a otras, cualquiera que sean.





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