Pensamientos para el sacerdote.


30 Dec
30Dec

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


1º Hay cuatro clases de sacerdotes: el mal sacerdote, el sacerdote frío y relajado, el buen sacerdote, y el sacerdote santo. Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

2º El tiempo que sigue inmediatamente después de la celebración de la Santa Misa, es el más santo de nuestra vida, y durante él, podemos obtener mayor número de gracias para los demás y para nosotros. Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

3º El sacerdote verdaderamente casto es casi infaliblemente un sacerdote santo. Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

4º No es la obra, por santa que sea en sí misma, lo que es meritorio ante Dios, sino la piadosa intención con que se hace. Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

5º El demonio hace esfuerzos increíbles para precipitar á los sacerdotes desde su suprema elevación á los abismos del pecado; y sobre todo, si pudiera, en el fango del vicio impuro. Abate H. Dubois, El Sacerdote       

6º  “Ningún otro deseo tiene el demonio, ningún otro negocio, ningún otro empeño que perder nuestra alma”.  San Bernardo

7º El sacerdote tibio y relajado obra con descuido, flojedad, frialdad y disgusto todo lo que se refiere al servicio de Dios.  Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

8º Recuerde el sacerdote que su misión será tanto más fecunda  cuanto más estrechamente esté unido a Cristo y se guíe en la acción por el espíritu de Cristo. SS Papa Pío XII.

9º Una vida santa no es otra cosa que una vida llena de santas obras. Abate H. Dubois, El Sacerdote S. Santo.

10º Procurar no entrometerse á hablar con calor y vivo interés de las novedades mundanas, de los rumores que circulan, de las frivolidades del siglo y de mil pequeñas nonadas que interesan á los mundanos, pero á los cuales no debe dar importancia un sacerdote. Abate H. Dubois, El Sacerdote Santo.

11º  El sacerdote no debe confiar en sus propias fuerzas, ni complacerse en sus propios dotes, ni buscar la estima y alabanza de los hombres, ni aspirar a puestos elevados, sino  imitar a Cristo, que no vino ‘para ser servido, sino para servir’… Todo lo que él tiene, todo lo que él es, viene de la bondad y del poder de Dios. SS Papa Pío XII

12º El tiempo de un sacerdote es aún más valioso que el de los simples fieles, pues siempre, y donde quiera, es sacerdote; es decir, mediador entre Dios y los hombres.   Abate H. Dubois, Sacerdote S.  


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


                                           

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