A mis hermanos sacerdotes #A mis hermanos sacrdotes


Es grande el peligro que corre el sacerdote si, arrastrado por un afecto menos ordenado, se entrega con excesivo ardor a obras exteriores, aunque loables de su ministerio, descuidando la santificación de su propia alma.

Consejos de vida para un sacerdote.

Muchos sacerdotes se pierden por la grave crisis que padece la Santa Iglesia Católica, por las debilidades de la carne, por las recaídas, por poner su fe en los hombres de Iglesia y no en Jesucristo Nuestro Señor.

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