A mis hermanos sacerdotes #Papa Pío XII


Es grande el peligro que corre el sacerdote si, arrastrado por un afecto menos ordenado, se entrega con excesivo ardor a obras exteriores, aunque loables de su ministerio, descuidando la santificación de su propia alma.

Confíe en Dios hermano sacerdote.

Debe confiar en Dios, no se desanime ante sus limitantes naturales.

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