A los católicos que pueden ver en las tinieblas sin espantarse.


21 Dec
21Dec

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos no dejen para mañana la santificación de su alma, el trabajo, el estudio, el ánimo para vivir con fe, esperanza y caridad cristiana. 

Lamentablemente prevalece una epidemia de mediocridad espiritual, una manera de pensar que todo esta perdido, que los malos han ganado la batalla, un entreguismo o rendición donde todo es difícil, no se puede ser santo, no se puede vivir en plenitud y gozo espiritual. 

Efectivamente son tiempos difíciles para la salud espiritual de las almas y de la santa madre Iglesia, pero ¿y eso qué? poco o nada debe interesarnos quién con nosotros o quien contra nosotros, vamos con todo, vamos por el reino de los cielos, vamos a hacernos santos, a vivir en plenitud amando y sirviendo a Dios con todas las fuerzas de nuestro corazón en medio de un gobierno perverso y anticlerical o en el coliseo luciferiano. 


Consideraciones 


1º Dejar de lado la mediocridad espiritual.

Las mayorías por lo regular se son conducidas por la ley del menor esfuerzo, por satisfacer las necesidades primarias, por no tener problemas y tratar de llevar una vida sensitiva. 

Los grandes hombres son pocos, regularmente amados en sus ideas pero rechazados encanto que impelen un cambio de vida y eso molesta a las almas muelles, perezosas que quieren la seguridad de todo. 

Abjiciamus ergo opera tenebrarum, et induamur arma lucis. "Desechemos las obras de las tinieblas, y vistamonos las armas de la luz." San Pablo a los Romanos XIII, 12.


2º Este tiempo es para santos. 

La sociedad presente con las leyes anticlericales, con una educación contra Cristo, donde se alaba el mal y bajo el nombre de "amor, paz, tolerancia" se destruye la Iglesia y la obra de Nuestro Señor Jesucristo; esta sociedad está embriagada en su liberalismo, es la autodestrucción del mundo entero, la autodestrucción de los gobiernos, finanzas, educación, etc. porque esta apartado de Dios e imbuido en el espíritu de Satanás. 

Vosmetipsos in dilecciones Dei servate. "Consérvaos a vosotros mismos en  el amor de Dios." Epístola de San Judas I, 21.


3º A los católicos que pueden ver en las tinieblas sin espantarse.

Si Usted realmente quiere alcanzar la santidad lo primero es dejar de quejarse de todo lo malo que realmente existe dentro y fuera de la Iglesia [en su elemento humano], dejar de enumerar los grandes logros del mal y lo malo que ha ocurrido en su vida. 

Quede sentado que los hombres de Dios son una minoría insignificante, siempre contra corriente, pero que debemos aprender a vivir en el presente mundo teniendo como objetivo salvar nuestra alma y las que Dios nos permita, no caer en la tentación de ser el super héroe que salvó el mundo.

Vivimos en una especie de Sodoma y Gomorra, por lo cual la prioridad es vivir en gracia de Dios, instruirnos en la doctrina católica, rezar el santo Rosario y evitar contaminarnos con el mundo.

Es una investigación que invito a la gente pensante del catolicismo a desarrollar, a quienes tienen la capacidad de ver en estas tinieblas sin espantarse o desmoralizarse.

 El gran milagro presente: que este mundo de perversidad satánica existan almas que quieren amar a Dios. 

Omnia possum in eo, qui me confortat. "Todo lo puedo, en aquél que me conforta." San Pablo a Filipenses IV, 13.


Dios le bendiga.

 





Ave María Purísima, sin pecado original concebida.





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