Abusos del Santo Rosario.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Una enfermedad espiritual grave, muy extendida en nuestros días, es el rezo del Santo Rosario atropelladamente, es decir: con prisas. 

Es común la piadosa costumbre de rezar el Santo Rosario antes de celebrar la santa Misa, en la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, por la tarde en comunidad; esta piadosa costumbre en algunos lugares se ha infectado [enfermado] principalmente por la manera atropellada o la rapidez con que se reza, llegando a tanto el abuso, que aún no se termina una parte del Ave María, cuando ya se ha iniciado la segunda parte.  

Cuidar queridos hermanos de rezar el santo Rosario, santamente; la falta de disposición de la persona desaprovecha la santidad de la oración, e incluso la puede pervertir por la corrupción de la intención.

Comentarios

1º El Santo Rosario atropellado es una manera eficaz de hacer daño a las almas.

Las personas que dirigen el Santo Rosario, deben pedir a Dios la gracia de servir a Dios y no a Satanás en la forma como se ha de rezar.

Una manera muy eficaz de hacer daño a la salud de las almas, es hacer las cosas santas mal hechas; es propio de Satanás destruir las obras santas, cuando no puede evitar que se hagan, trabaja porque se hagan mal, de tal suerte que se pierda el fruto por la forma, por las disposiciones o por las condiciones.

Motivos o pretextos con los que intentan justificar las prisas: 

1.1. Es tarde, no alcanzamos, vamos a rezarlo más aprisa.

1.2. Los niños se cansan, hay que terminar rápido. 

1.3. Las personas ya no van a querer rezar el Rosario, hay que hacerlo rápido.


2º Peligros que destruyen la devoción en la Iglesia.

Otras distracciones que hacen grave daño a la salud del alma son: 

2.1. Utilizar el celular durante el Santo Rosario [sea que mandan mensajes, que vean la hora o cualquier otro motivo]. 

2.2. Quienes rezan con niños o párvulos, estar jugando con ellos, entreteniéndolos para que no hagan ruido, de suerte que le hacen muecas o caras chistosas. 

2.3. Estarse moviendo o remoliniando en su asiento, de suerte que ni está en paz y cuantos lo ven se distraen por su evidente falta de interés. 

2.4. El tono de la voz: algunos gritan, voz de querer llorar, voz mimada o afectada de fastidio y tedio, voz de aburrimiento, otros como quien se está durmiendo, bostezando ruidosamente, pujando o haciendo ruido de tedio o llamando la atención. 

2.5. Otros tienen tal falta de devoción, que aprovechan cualquier ruido, movimiento o extrañeza para reirse, rezar conteniendo la risa. 

2.6. Otros tienen tal indisposición, que ora se arrodillan, se levantan, se sientan, van al sanitario, toman agua, sacuden sus rodillas o revisan el lugar, haciéndose esto un circulo vicioso durante toda la oración. 

2.7. Otros casos penosos, el coqueteo durante la oración: estar mirando constantemente a alguna persona [incluso acercándose demasiado], cerrándose el ojo, haciendo correcciones mutuas con el rostro, sonriendose mutuamente,  picando las costillas, jalando el cabello, jugando con el zapato, etc. 

2.8. Jugar con el rosario en las manos, o haciendo como que se le cae, lo levantan, lo mueven de tal suerte que distraen con sus ruidos, pujidos, rizas cortadas, etc. 

2.9. Otro caso vergonzoso son las personas con falta de aseo, olor a suciedad, estar tosiendo estruendosamente, estornudando, succionando el flujo nasal, e incluso con rubor lo escribo: expulsando gases de su cuerpo.


3º El Rosario mal rezado en casa. 

Suelen algunos padres de familia rezar el Santo Rosario en su casa con tal falta de orden y disciplina que se pierden las gracias. 

Rezan según el estado anímico de cada uno: sentados, de rodillas, sentados en el suelo, sentado-arrodillado, contestan levemente en lo que se duermen, los niños caminan, prenden la televisión, radio, etc. 

De tal suerte que en algunos hogares, la hora del Santo Rosario, es la hora del circo, de las ocurrencias y la hora de dormir. 

Esto se corrige con orden, autoridad, disciplina y castigos proporcionados.


4º Ver el Santo Rosario como castigo. 

En algunas familias "muy católicas" tristemente he presenciado que los padres conminan [amenazan] a los hijos: "si no te portas bien vas a rezar el rosario", "te portaste muy mal, de castigo reza un rosario". Se convierte el Santo Rosario en algo odioso, en castigo y por lo mismo algunos le cobran un rechazo.


5º Meditad y refleccionar las máximas de San Luis María G. de Montfort.

5.1. "Una sola Avemaría bien dicha tiene más mérito que ciento cincuenta mal dichas." 

5.2. "No basta, para rezar bien, expresar nuestra súplica con la más hermosa de las oraciones que es el Rosario, sino que es preciso hacerlo con gran atención, porque Dios oye la voz del corazón más bien que la de la boca." 

5.3. "Orar con distracciones voluntarias sería gran irreverencia, que haría nuestros rosarios infructuosos y nos llenaría de pecados... Es alejar de sí la bendición de este gran Señor, convirtiéndola en la maldición lanzada contra los que  hacen la obra de Dios con negligencia" 

5.4. "Da compasión el ver cómo reza el Rosario la mayor parte de las gentes; lo dicen con precipitación vertiginosa y aun omiten parte de las palabras". 

5.5. "Después de esto, ¿cabe asombrarse si las más santas oraciones de la religión cristiana quedan sin fruto alguno y que después de rezar mil y diez mil rosarios no sea uno más santo? Detén, querido cofrade del Rosario, tu precipitación natural al rezarlo, y haz algunas pausas en medio del Padrenuestro y del Avemaría". 

5.6. "Os costará trabajo al principio hacer estas pausas, por la mala costumbre contraída de rezar precipitadamente; pero una decena dicha con pausa os será más meritoria que miles de rosarios sin detención, sin reflexionar." 

5.7. "Añado que es preciso rezar el santo Rosario con modestia; es decir, en cuanto se pueda de rodillas, con las manos juntas y entre ellas el Rosario. No obstante, en caso de enfermedad puede rezarse en la cama; de viaje, puede rezarse caminando; y si, por alguna enfermedad, no se puede estar de rodillas, puede rezarse en pie o sentado."

5.8. "Es tambien necesario rezar con humildad, como el publicano que estaba con las dos rodillas en tierra y no con una rodilla en el aire o sobre un bando, como los mundanos; estaba al fin de la Iglesia y no en el santuario como el fariseo; tenía los ojos bajos hacia el suelo, sin osar mirar al cielo, y no con la cabeza levantada, mirando acá y allá como el fariseo". 

5.9 "Entre los católicos, QUE LLEVAN EL SIGNO DE LA REPROBACIÓN no se cuidan a penas del Rosario, son negligentes en rezarlo o lo rezan con fastidio y precipitadamente." 



Deseo que se refleccionen estas palabras, que se aplique a cada uno en particular; a los padres de familia o constituidos en responsabilidad, sírvanse de su autoridad para la salud de las almas. 

El mejor remedio a los abusos introducidos en el santo Rosario es: 

Primero: Orden y disciplina, al que no le agrade que se retire.

Segundo: Apartar o expulsar a los incorregibles, pues harán la función de Satanás, corromper la santidad de la obra. 


Dios les bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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