Alma salvada, todo está salvado.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, cada una de las almas a sido creada por Dios Nuestro Señor con el fin especifico de amarle y servirle, para gozar eternamente en el cielo.

Los enemigos del alma: mundo, demonio y carne; hacen alianza para condenar el alma en el infierno, pero el hombre siempre cuenta con libertad y la gracia de Dios Nuestro Señor. 


Consideraciones


1º Alma salvada, todo está salvado; alma perdida, todo está perdido! 

Los años que nos toquen vivir en la tierra están determinados por la Divina Providencia, lo determinante es el uso de la libertad para amar a Dios Nuestro Señor en el cumplimiento de sus santos mandamientos y así salvar nuestra alma. Terrible sería, en la cuál va la estrategia de los enemigos del alma, distraerse en mil y una cosa, descuidando la salud del alma, una muerte que nos tome por sorpresa en pecado mortal. 

Para condenarse, no sólo se ocupar no hacer el bien que debía hacer, no hacer lo que Dios le mande, suficiente para perder un alma.



2º De que te sirve ganar el mundo, si tu alma se pierde para siempre.

Cómo se vive se muere, has de morir como has vivido [luchando por la gracia, en el santo Rosario, dejando las cosas para el mañana que nunca llega, haciendo las cosas a medias, etc.] 

La muerte es una puerta, tiene dos caminos después del juicio: tú que lees estas palabras, serás después de tu muerte, o un santo eternamente feliz en el cielo, o un condenado eternamente desgraciado en el infierno. No hay término medio.



3º La prioridad es salvar tu alma con el Santo Rosario a la Santísima Virgen María, con la verdadera devoción a la Reina de cielos y tierra, ¡despierta, reza el Santo Rosario!

"Aun cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertiréis y os salvaréis, con tal que (lo repito, y notad las palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados." San Luis María G. de Montfort, El secreto del Rosario. 


Dios te bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.








Etiquetado:  Alimento para el alma

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