Almas atolondradas por el pecado, ¡ánimo!


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Queridos hermanos, hay ciertas almas que viven cristianamente, con practicas de piedad, obras santas; lo cual es muy elogiable y digno de imitar. 

El grave problema surge cuando hay un pecado en esas almas [sobre todo escandaloso]: sea por descuido, tentación, debilidad o lo que fuere; y se quedan como pasmadas o en una meditación de meses, totalmente inutilizadas [como si fuera un imposible que pudieran pecar].

Comentarios

1º Aprender a vivir. Dios nos conceda la gracia de no cometer nunca un pecado ¡Bendito sea Dios!, pero debemos ubicarnos en la realidad, estar siempre despiertos para corregir de inmediato cualquier error, desvío o pecado en nuestra vida. 

No justificar el pecado, o quitarle gravedad: No, siempre es una grave ofensa a Dios y un mal inmenso para el alma.

Si ha caído en pecado, pues inmediatamente levantese, pida perdón, y: con inteligencia, valor y confianza en Dios continue su camino, y cuantas veces caiga, otras tantas se ha de levantar.


2º El Santo Rosario. Sed apostoles del santo Rosario cada uno en su propia alma, cada día alimente su corazón con las gracias del Rosario de la Bienaventurada siempre Virgen María. 

Por más pecado que pueda haber en su vida, arrepentirse, dolerse de corazón, un santo propósito de no volver a pecar y con el santo Rosario ha de recuperar la gracia y la salvación eterna. 

"Si todos los pecadores acudieran a María con voluntad de enmendarse, ¿quién podría perderse? Porque sólo se pierde el que no recurre a María Santísima." San Alfonso María de Ligorio, "La devoción a María Santísima", página 12. 


Dios le bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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