Almas encadenadas a la impureza.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Muchos católicos de buen corazón viven encadenados al pecado de impureza, particularmente imagenes [videos] prohibidos y el pecado solitario. 

Es algo complejo, porque el pobre católico no quiere en el fondo de su alma el pecado, pero tiene una debilidad muy fuerte [pecado] que le ha robado su voluntad, como una especie de droga. 

¿Puede dejarse el pecado?

1º Creo en Dios Padre todo poderoso.- Para Dios Nuestro Señor todo es posible, claro que se puede dejar el pecado del que vamos tratando; requiere recta intención, la cual nace de un corazón contrito y humillado.


2º Recta intención.- Se debe clamar a Dios misericordia porque es una ofensa grave a Nuestro Señor, porque destruye la imagen de Dios en el alma con tal pecado, porque nos aparta de su gracia y nos precipita en el infierno; y, el alma, ha nacido para amar y servir a Dios Nuestro Señor, luego entonces, este pecado, es un grave impedimento para acercarnos a Dios. ¿Qué se le pide a Dios? Amarle con todo nuestro corazón, presentando un grave impedimento, la esclavitud al pecado impuro.


3º Falta de recta intención.- Muchas cosas que se piden a Dios Nuestro Señor, están faltas de recta y pura intención, expliquemos en el caso presente: ¿Por qué dejar el pecado impuro? 

3.1. Primero.- Habrá quien lo quiere dejar [el pecado] porque le es molesto, vergonzoso, está aburrido, y ha decidido ser exitoso. Queridos hermanos, es evidente que hay un fondo de amor a su propia excelencia y no a Dios por sobre todas las cosas como debería de ser, pues busca sus intereses particulares por encima de Dios; falta de recta intención. 

3.2. Segundo.- Hay quien el pecado en cuestión le ha traído problemas de salud, familiares, legales; ha pensado que lo mejor es dejar el pecado para vivir más tranquilo. Se acerca a la Iglesia, a la confesión, como medio para corregirse y vivir más tranquilo; sigue faltando la recta y pura intención.


4º Buscad el reino de los cielos y lo demás se dará por añadidura.- Realmente lo que importa es amar y servir a Dios Nuestro Señor, como Él quiere ser amado, explica San Ignacio: "Luego mi fin no son precisamente las riquezas, los honores, las delicias; representar un papel brillante en el mundo, lucir, gozar, sino principalmente y ante todo SERVIR A DIOS; y servirle, no a mi antojo y capricho, sino como Él quiere que le sirva." 

4.1. La falta de recta intención, impide que la oración bien hecha obtenga las gracias que implora, porque se busca a uno mismo, porque se sirve de Dios, de su oración y de sus santos para intereses particulares como fin principal y muchas veces único.


¿Que es lo que realmente te interesa?, ¿Que buscas por encima de todas las cosas?, ¿Que hay en el fondo de tu corazón? 


Dios te bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.




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