Aprender a vivir en el mundo.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, el gran reto del católico es vivir conforme a la voluntad de Dios en el mundo que nos ha tocado vivir, con cada una de sus circunstancias, peligros y particularidades.

Vivir conforme a la voluntad de Dios, es sostener la fe verdadera [la que nos enseñó Nuestro Señor Jesucristo], cumplir los santos mandamientos, en medio de un mundo cada día más peligroso para la salvación eterna de las almas.

Peligros por doquier: en la calle, en el trabajo, en la convivencia con las personas, en internet, televisión, peliculas, musica, finanzas, etc. etc. Peligros para la salvación eterna de las almas.


Consideraciones


1º Nuestra estadía en el mundo es una prueba, donde una parte se salvará y otra irremediablemente se ha de condenar, respetando en todo momento la libre voluntad de cada uno. 


2º Deber nuestro es utilizar la inteligencia, la libertad y la voluntad para obrar en todo tiempo y momento conforme a la voluntad de Dios, arrepintiéndose de corazón cuando se quebrante la santa ley de Dios.


"No te ruego, que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, así como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad." San Juan XVII, 15.


4º Amados hermanos, rezad piadosamente el Santo Rosario todos los días, medio muy al alcance de todos para santificarse mediante la verdadera devoción a la Santísima Virgen María: “Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los auxilios de la Iglesia.” Promesa 7ª de la Santísima Virgen al Beato Alano.


 Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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