¿Cómo abandonar el pecado?


Ave María Purísima, sin pecado original concebida. 

Queridos hermanos, todo pecado esta en relación con Satanás, todo pecado es una cadena del enemigo común en la vida del hombre, independientemente de la especie teológica, de las circunstancias, tentaciones o hechos que rodean un pecado, son la puerta por donde entra el demonio en la vida personal, familiar, social. 

"Todo pecado está, en relación con el diablo. En todo pecado, el hombre se deja influenciar por el seductor original." Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274. 


¿Cómo abandonar el pecado?


1º El pecado es la presencia de Satanás en el alma, abandonar el pecado equivale a expulsar al demonio de nuestra vida,  es una obra sobrenatural de la gracia de Dios, el camino de la santificación en el día a día, lo cual no es trabajo de un momento o de un impulso; se trata de aprender a vivir en gracia de Dios, aprender a ser felices con Cristo. "Y triunfe en vuestros corazones la paz de Cristo, en la que también fuisteis llamados en un cuerpo: y sed agradecidos." San Pablo a Colosenses III, 15. 


2º La Santísima Virgen María es Madre de Dios y refugio de los pecadores arrepentidos que imploramos su protección y consuelo, es la Reina del cielo el terror de los demonio: "Tiemblan los malignos sólo de oír su nombre sacrosanto; y como caen los hombres a tierra cuando un rayo da cerca de ellos, así los demonios quedan aterrados al oír el nombre de María". San Alfonso María de Ligorio, 'Las glorias de María', capítulo IV.


3º El Santo Rosario rezado cada día con verdadera devoción, perseverando en esta santa plegaria es un medio seguro para expulsar los demonios de un alma, es una señal de salvación eterna, porque el Santo Rosario es la presencia de Dios en un alma, es un medio por dónde la gracia de Nuestro Señor Jesucristo vivifica un alma, por esto los Santos Papas, los Confesores y santos de la Iglesia lo aconsejan. 

"Solemnemente afirmamos cuán grande es la esperanza que Nos ponemos en el Santo Rosario para curar los males que afligen a nuestro tiempo. No es con la fuerza, ni con las armas, ni con la potencia humana, sino con el auxilio divino por medio de la oración." Papa Pío XII, Ingruentium malorum, 15 de septiembre de 1951, no. 6. 

"Pues bien, repetimos, afirmamos y proclamamos que tenemos cifradas nuestras mejores esperanzas en merecer por el rezo del Rosario los auxilios que necesitamos." Papa León XIII, Encíclica: "Iucunda Semper" (14), Sobre la devoción al Santísimo Rosario. Septiembre 8 de 1894. 

Animate a cambiar de vida, invoca con fe y piadosa devoción a la Bienaventurada siempre Virgen María cada día, ofrécele el Santo Rosario, será la presencia de la Madre de Dios en tu vida quien te ayudará a ser feliz y alcanzar la gloria eterna. 

Dios te bendiga. 


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.