¿Cómo debe vivir el católico en el mundo?


20 Dec
20Dec


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, el gran peligro de la vida presente es la condenación eterna de nuestra alma: "¿qué aprovecha al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?" Evangelio de San Mateo XVI, 26. 

Las distracciones, el exceso de información, los respetos humanos, la educación anticristiana conducen al buen católico a una disipación material y espiritual, llevan a una vida de saber de todo un poco, a no profundizar el fin de nuestra vida: "Amar y servir a Dios Nuestro Señor en la presente vida para verle y gozarle en la eterna bienaventuranza." 


Consideraciones 


1º Claridad de objetivos. 

1.1. El hombre debe buscar ante todo y sobre todas las cosas salvar su propia alma, amando a Dios por sobre todas las cosas, lo cual se traduce en vivir con la fe católica, en gracia de Dios, en el cumplimiento de sus deberes de estado. "Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama, no guarda mis palabras." Evangelio de San Juan XIV, 23.

1.2. El sentimiento, los estados anímicos y las intenciones no representan ni son objeto para determinar el amor del hombre a Dios Nuestro Señor; son los HECHOS, las obras las que determinan: "Si alguno me ama, guardará mi palabra".


2º Usar del mundo tanto cuanto nos sea útil para nuestra salvación eterna. 

2.1. El mundo presente tiene un menú bastante amplio en todas las áreas de la vida humana, no cometer el error de perdernos en cuestiones útiles más no necesarias para nuestra salvación eterna, LO NECESARIO ES: VIVIR EN GRACIA DE DIOS. "¿qué aprovecha al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?"

2.2. Nuestra prioridad es salvar nuestra alma, para lo cuál requiere estar bautizado, tener la fe verdadera y vivir en gracia de Dios; todo lo que sume hay que tomarlo.  "Las cosas se deben medir por cuanto le ayuden o estorben a la consecución de su último fin, se sigue que, considerándolas en sí mismas por su respeto y amor no debe inclinarse más a unas que a otras, cualesquiera que sean." San Ignacio de Loyola, Ejercicios espirituales.


 ¿Cómo dar el paso de pecador a vivir en gracia de Dios?.

3.1. Queriéndolo con toda su alma, buscando por todos los medios, no teniendo otro deseo ni ocupación que vivir en gracia de Dios, en sintesis: una voluntad determinada. Es aquí donde las almas mediocres, pusilánimes, de falsa humildad dice: 'no se puede, está difícil, ya nací así, es que tengo muchos problemas, etc. etc. etc.' lo que tienen son pretextos y motivos para no hacer el fin de su vida, justificandose en culpar al universo mundo.

3.2. Vivir en gracia de Dios no es cuestión de dinero, de herencia, de vivir en determinado lugar; depende de la vida de la persona: "Sano o enfermo, rico o pobre, sabio o ignorante, honrado o despreciado, con éste o con aquél genio, con muchos o pocos dotes, aptitudes y talentos, puedo alabar, hacer reverencia y servir a Dios." San Ignacio de Loyola, Ejercicios espirituales.

3.3. Empiece por rezar el Santo Rosario cada día con atención, despacio y de preferencia una parte de rodillas con una cera encendida ante una imagen de la Santísima Virgen María. “Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los auxilios de la Iglesia.” Promesa 7ª de la Santísima Virgen al Beato Alano. 


Dios te bendiga.




Ave María Purísima, sin pecado original concebida.





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