¿Cómo debemos vivir en el mundo?



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, no es fácil ser bueno cuando uno quiere quedar bien con todos, porque vivimos en un mundo que es enemigo del alma, en una sociedad con leyes anticristianas, de tal suerte que, quien cumple los santos mandamientos parece ser un hombre raro, extraño, la excepción a la regla. 

"Si el mundo os aborrece: sabed que me aborreció a mí antes que a vosotros. Si fuérais del mundo, el mundo amaría lo que era suyo: mas porque no sois del mundo, antes yo os escogí del mundo, por eso os aborrece el mundo." Evangelio de San Juan XV, 18. 


Consideraciones

 

1º ¿Exactamente yo que quiero con vida?, ¿Cómo lo voy a conseguir? Lo primero que requiere es definición de proyecto de vida, porque eso de: 'a ver qué sale', 'hay poco a poco', 'esta difícil', etc. etc. es mediocridad, es el camino del fracaso para culpar al universo mundo y de victimizarse uno: 'pobrecito de mí, es que he sufrido tanto, es que me paso esto', etc.

Cuando uno tiene su objetivo claro y definido de salvar su alma en las condiciones que sean, en cualquier tiempo, lugar, adversidad; y actúa en consecuencia poniendo toda su capacidad, su voluntad, por supuesto que lo va a conseguir con la perseverancia. 

"¿No sabéis, que los que corren en el estadio, todos en verdad corren, mas uno solo lleva la joya? Corred de tal manera que la alcanceis." Corintios IX, 24.


2º La manera segura de ser feliz es la guarda de los santos mandamientos. Los problemas, el camino de la infelicidad en cualquier estado de vida,  y condición, inician en el pecado: la impureza destruye la juventud, los excesos provocan la enfermedad, el adulterio es la muerte del matrimonio; todo pecado conduce a la infelicidad: "El estipendio y paga del pecado es la muerte." Romanos VI, 23. 

¿Quieres ser feliz? Cumple los mandamientos, pon los pies en la tierra y aprende a trabajar, a vivir en este mundo corrupto y corruptor.


3º ¿Cómo debemos vivir en el mundo? Transcribo algunos excelentes consejos de San Ignacio de Loyola, que conviene estudiarlos para practicarlos y tomarlos muy en serio.

  • “El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor y, mediante esto, salvar su alma.”

  • De Dios he de esperar todo mi bien, no de los hombres, que poco me pueden ayudar o dañar.

  • Luego no soy criado para alabarme, honrarme, servirme y regalarme, sino para alabar, hacer reverencia y servir a Dios.

  • Luego mi fin no son precisamente las riquezas, los honores, las delicias; representar un papel brillante en el mundo, lucir, gozar, sino principalmente y ante todo SERVIR A DIOS; y servirle, no a mi antojo y capricho, sino como Él quiere que le sirva.

  • Sano o enfermo, rico o pobre, sabio o ignorante, honrado o despreciado, con éste o con aquél genio, con muchos o pocos dotes, aptitudes y talentos, puedo alabar, hacer reverencia y servir a Dios.

  • Las cosas de éste mundo fueron dadas al hombre para que le ayuden a conseguir su fin “que de ellas tanto debemos usar cuanto sirven al fin, y tanto dejar o quitar cuanto nos impiden”.

  • “Realmente, las cosas de acá no son más que medios o instrumentos de que nos debemos valer para llegar al término.”

  • “Abrazar la cosa, bien que repugnante, si me ayuda para salvarme, y dejarla, bien que dulce y gustosa, si ha de impedir el bien del alma”

  • “Las cosas se deben medir por cuanto le ayuden o estorben a la consecución de su último fin, se sigue que, considerándolas en sí mismas por su respeto y amor no debe inclinarse más a unas que a otras, cualquiera que sean." 


Dios le bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.




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