¿Cómo hacerse devoto de la Virgen María?


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


1º Las tres Avemarías.- Rezad todos los días por la mañana al levantarse y por la noche al acostarse tres Avemarías añadiendo: 'Por vuestra pura e inmaculada Concepción, oh María, haced puro mi cuerpo y santa mi alma.' Ponte bajo la protección de la divina Señora para que te preserve de todo pecado durante aquel día o aquella noche. 

2º Durante el día.- Cada vez que dé el reloj, rezad un Avemaría y lo mismo al salir de casa, al entrar en ella y cuando pases por delante de una imagen de la Virgen: lo mismo al principiar o acabar alguna obra, espiritual o corporal, el estudio, el trabajo, la comida, el descanso. 

3º Santo Rosario.- Rezad cada día cuando menos, una parte del Santo Rosario, meditando los sagrados misterios: muchas personas piadosas rezan también el oficio de la Santísima Virgen. 

4º A la Santísima Trinidad.- Rezad cada día tres Padrenuestros y Avemarías en honor a la Santísima Trinidad para darle gracias por las que concedió a Nuestra Señora. La misma Bienaventurada Virgen reveló que le es muy agradable esta devoción. 

5º Mortificaciones.- Ayunar a pan y agua los sábados, o a lo menos las vísperas de las fiestas principales de la Virgen, o guarda el ayuno ordinario, o conténtate con un sólo plato o abstente de algo que te guste. Haz en fin alguna mortificación los sábados y vísperas de las siete fiestas principales de Nuestra Señora, la cual, como dice San Andrés Cretense, suele premiar estas devocioncitas con grandes gracias. 

6º Visitas.- Haz todos los días la visita a Nuestra Señora, ante alguna de sus ímagenes y pídele el amor y la santa perseverancia. 

7º Lectura.- No dejes de leer cada día algo de un libro que trate de la Virgen o alguna oración en honor suyo.

8º Novenas.- Haz una novena para cada una de las siete fiestas principales de la Virgen, pidiendo al confesor señale las devociones y mortificaciones que puedes hacer durante los nueve días. Reza cuando menos nueve Avemarías y unGloriapatri pidiendo a la Virgen cada día alguna gracia más en relación con la fiesta. 

9º En general.- En fin encomiendate con frecuencia durante el día a esta buena Madre, en particular en las tentaciones, diciendo entonces con tierno afecto del corazón: 'Oh María, ayudadme, Madre mía socorredme.' 

10º Apostolado.- Si amas a María procura inspirar a todos los que puedas, parientes, amigos, servidores, la devoción a la augusta Madre de Dios.


Tomado del libro: "Tesoro del alma piadosa" del Padre José Pardo, año de 1905.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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