¿Cómo salvar el alma?


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Todo hombre sobre la tierra, nace en pecado original, pues ha heredado el pecado original, grande es la misericordia de Dios que con el Santo Bautismo se perdona y es elevado a la dignidad de hijo adoptivo de Dios. 

El hombre debe morir, entregar cuentas de su vida en el Tribunal Sagrado de Dios Nuestro Señor, recibir una sentencia eterna de salvación o de condenación; lo cual no está sujeto al parecer de las mayorías, son decretos divinos inapelables. 

¿Cómo salvar el alma?, ¿Cómo morir en gracia y amistad de Dios, cuando está expuesto a las miserias de la propia naturaleza, a los ejemplos impíos del mundo; a las tentaciones, insinuaciones y ataques del común enemigo? 

Existen muchos medios de santificación, pero el medio más eficaz, seguro y misericordioso de entrar en la gloria eterna, es la devoción a la Santísima Virgen María, Madre, Refugio, Consuelo, Abogada de los pecadores [con deseos de ser buenos].

"A Santa Catalina de Sena le fué revelada la verdad que vamos aquí probando. Díjole el Señor: Por mi bondad y reverencia al misterio de la Encarnación, he concedido a María, Madre de mi Unigénito Hijo, la prerrogativa de que ningún pecador, por grande que sea, que se le encomiende devotamente, llegue a ser presa del fuego del infierno." San Alfonso María de Ligorio, "Las Glorias de María", capítulo VIII, 1º. 

El efecto propio del pecado es un apartamiento de la gracia de Dios, enfriamiento de la fe, acompañado de tristeza, enojo, frustración en la persona. 

¿Quieres salvarte? Deves encomendarse devotamente a la Santísima Virgen María, y hacer lo siguiente: 

Todos los días al despertar y antes de acostarte rezar tres veces el Ave María [Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo...] las cuales son prenda de salvación eterna, también rezar un Padre nuestro al Señor San José, patrón de la buena muerte. 

Todos los días rezar el santo Rosario a la Madre de Dios, de preferencia despacio [sin prisas], con una cera encendida, de rodillas [al menos una parte]. 

Que un sacerdote le bendiga e imponga el escapulario de Nuestra Señora del carmen, y tratar de no comer carne en su honor, los días miércoles y sábado. 

Perseverar, no desanimarse, independientemente del cómo se siente, o qué siente, o si ha pecado o no, debe rezar el Santo Rosario y debe perseverar, pues la Santísima Virgen María es Madre de misericordia, tiene un poder inmenso para salvar a los pecadores que se encomienden devotamente a tan augusta Madre, Refugio, Consuelo y Abogada de los pecadores.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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