Cambio de vida con la gracia de Dios.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Todo ser humano es imperfecto, voluble y sobre todo puede cometer cualquier pecado en el momento menos pensado, porque los grandes errores por lo regular se cometen por una falsa seguridad. 

Errores todos los podemos cometer, cambiar de vida y corregirse, pocos, en razón de que se ocupa humildad verdadera, perseverancia y la gracia del Altísimo. 

Anotaciones

1º Los errores, pecados y problemas.- son parte de la vida, del crecimiento, del desarrollo, del fortalecimiento de un alma; por lo cual no verlos como castigos de Dios, como señal de condenación, NO, sino como la oportunidad para cambiar de vida, para vivir con los pies en la tierra y con el corazón en el cielo.

2º ¿Cuál es el problema de los pecados? Desde luego es una ofensa grave a Dios Nuestro Señor, que debemos evitar con esmero; pero un problema real es el amor propio [orgullo, soberbia, egocentrismo], el amor a la excelencia de uno mismo, que se abate [deprime, entristece y enoja] al contemplar que uno no es perfecto, bueno ni santo. 

3º Dos impedimento para el cambio de vida.- LA FALTA DE HUMILDAD Y LA PEREZA;  sí, regularmente quieren culpar a otros de sus errores, a saber: infancia, formación, ejemplos malos, amistades, traiciones, etc. etc. El único responsable es usted. no culpe a nadie, que en ello denota que no va sobrado en humildad. 

Segundo impedimento es la pereza, ya que el alma no quiere trabajar en el día a día venciendo a sí misma, cambiando amistades, costumbres; reformando realmente la vida; esto requiere esfuerzo, mucha paciencia y dedicación, es decir: TRABAJAR EN SU PROPIA ALMA, donde un alma mediocre, perezosa, se conforma con decir: 'así nací, así soy; yo no voy a cambiar, me conformo con estar en la puerta del cielo, etc.' Queridos hermanos, se requiere mucho trabajo, santa virilidad; "El reino de los cielos padece fuerza, y los que se hacen, lo arrebatan" San Mateo XI, 12. 

4º ¿Qué hacer?.- 

Primero.- Usted no es perfecto ni santo, analice el pecado o error principal. 

Segundo.- Determinar por escrito reformas claras, concretas y precisas en su vida, las cuales se deben evaluar y corregir constantemente. 

Tercero.- Implorar el auxilio de la Santísima Virgen María mediante el rezo piadoso del Santo Rosario todos los días de su vida. 

Cuarto.- Vivir con alegría, agradecido con Nuestro Señor Jesucristo y echarle muchas ganas. 

Que Dios le bendiga, y mucha alegría porque el Reino de los Cielos nos espera con el favor de Dios y de María Santísima.

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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