Confianza en Dios.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Queridos hermanos, en el camino del buen católico a la eternidad encontrará: traiciones, falsas amistades, intereses... miserias humanas.

Siempre hay un amigo inseparable, un Padre, un hermano, un maestro, un confidente que en la soledad y en todos los momentos está a nuestro lado, en los aciertos y en los errores nos extiende su mano para recordarnos que hay un lugar para nosotros en la eternidad; ese gran amigo, maestro y hermano es Nuestro Señor Jesucristo que habla en el fondo del corazón.

Consideraciones

1º Dios te ama en tus aciertos, errores y debilidades, siempre busca la salvación eterna de tu alma, no te desanimen la deslealtad de quienes dicen ser tus amigos. "Hijo, ten confianza, que perdonados te son tus pecados."  San Mateo IX, 2.

2º No cometas el error de confiar en los hombres, son buenos pero la naturaleza humana es débil, frágil y cambiante. "No esté tu paz en la boca de los hombres; pues si pensaren de ti bien o mal, no serás por eso hombre diferente." Imitación de Cristo III, 28.

3º Eleva tus ojos, tu corazón y tus oraciones a la Reina de cielos y tierra, a la Bienaventurada siempre Virgen María, reza cada día el piadoso Rosario que lleva las almas al cielo, en la Bendita Madre de Dios pon toda tu confianza y seguridad.

"Aún cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertireis, con tal que recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte." San Luis María G. de Montfort, El Secreto del Rosario. 

Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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