¿Dónde está tu tesoro?


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, reflexionar por un momento: ¿Dónde está tu corazón?, ¿Cuál es tu mayor amor y tu dolor? 

¿En dónde has puesto tu corazón este año que termina? En definitiva es el centro de tus pensamientos, de tus preocupaciones, de tus alegrías, tristezas y pesares. 

Algunas veces son los hijos, un amor prohibido, uno mismo [salud, buen vivir, confort], estabilidad material; y raras veces, con pesar lo digo, es Dios y la salvación eterna de nuestra alma el tesoro del corazón. 


Anotaciones 

1º Abandono de Dios.- Cuanto más se aleja la creatura de Dios, tanto más va sufrir el desconsuelo del alma, el vacío del corazón, la tristeza propia de la vida terrestre, la falta de correspondencia de las personas a quienes amo, las traiciones del mundo, la tristeza de no ser como uno quisiera ser o se imaginaba ser. Dónde está tu tesoro fuera de Dios, ahí estará el origen y raíz de todos tus males.

1.1. El hombre está diseñado de tal manera, que su alegría y felicidad está en Dios, independientemente de su caracter, de su condición social, de su salud, edad, y demás circunstancias. 


2º Tiempo de regresar a casa.- Dios te ha otorgado mucho tiempo para divagar, para experimentar. Regresa a la casa del Señor, pon tu confianza, tu corazón, tu fe en Dios Nuestro Señor, en la Santísima Virgen María. 

2.1. Empieza poco a poco, con mucha paciencia, perseverancia y humildad a encontrar el tesoro perdido de tu corazón: la vida en gracia y amistad con Dios. 


3º Reforma de vida.- Elabora una lista de todas las cosas, personas, circunstancia y hechos que te apartan de Dios, particularmente las que te impulsan al pecado mortal; empezar por apartarlas de tu vida. 

3.1. Frecuenta la lectura santa, la oración, la confesión, el arrepentimiento, los actos de humildad, las peliculas y musica de Dios. 


4º El Santo Rosario.- Por encima de todas vuestras devociones, ejercicios de piedad y Religión, colocar con la más pura y recta intención, el rezo piadoso, despacio y meditado del Santo Rosario en honor de la Santísima Virgen María.

4.1. "El Beato Alano de la Roche, el P. Juan Dumont, el P. Thomas, las crónicas de Santo Domingo y otros autores, que fueron de ello testigos oculares, refieren un gran número de conversiones milagrosas de pecadores y pecadoras, que después de veinte, treinta o cuarenta años en el mayor desorden, nada había podido convertirlos, y se convirtieron, no obstante, por esta maravillosa devoción [el Santo Rosario]" San Luis María G. De Montfort, El Secreto del Santo Rosario, rosa XL. 

Dios te bendiga hermano pecador, ánimo y mucha buena voluntad.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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