Debe servir a Dios no a los hombres.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Queridos hermanos, debemos tener mucho cuidado de no poner en el lugar de Dios al hombre ni a las obras del hombre. 

Nuestro fin es muy claro: “El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor y, mediante esto, salvar su alma.”

Es peligroso servir al hombre, buscar la aprobación de nuestras obras, porque el ser humano en esta vida, está en camino de ser santo o demonio; puede ser hijo de Dios o hijo del demonio, ¿Cómo servir al hombre por el hombre? ¿Cómo buscar en todo la aprobación del hombre? 

Si ese hombre a quien tu sirves incondicionalmente, de quien esperas su aprobación y tomas como guía o modelo, sirve al demonio ¿A quién estás sirviendo o de quién esperas aprobación? 

Citas de la Sagrada Escritura

“En esto son conocidos los hijos de Dios y los hijos del diablo. Todo aquel que no es justo, no es de Dios, y el que no ama a su hermano: Porque esta es la doctrina que habéis recibido desde el principio, que os améis unos a otros. No, así como Caín, que era del maligno, y mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus obras eran malas; y las de su hermano buenas. No extrañéis, hermanos, si os aborrece el mundo.” San Juan III, 10.

2º "Vosotros sois hijos del Diablo: y queréis cumplir los deseos de vuestro padre: él fue homicida desde el principio, y no permaneció en la verdad: porque no hay verdad en él: cuando habla mentira, de suyo habla: porque es mentiroso, y padre de la mentira. Mas, aunque yo os digo la verdad, no me creéis." San Juan VIII, 37. 


Amar y servir a Dios en el fiel cumplimiento de su doctrina, mandamientos; camino seguro de salvación eterna. 

Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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