Despierta y trabaja en la santificación de tu alma.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Por disposición de la Providencia Divina,  muchos hermanos en la fe católica han tenido pruebas para su fe, que los han paralizado, detenido y estancado en la vida de santificación. 

Podemos hablar de escándalos, pecados contra el sexto y noveno mandamiento, rupturas; incluso, de cismas y herejías, el caso en concreto es que algo paso [sea lo que sea] que el alma se paralizó, dejó de trabajar en su santificación, en cuyo estado puede permanecer diez, veinte año, incluso toda la vida.

Quia hora est jam nos de somno surgere. 'Que es ya hora de levantarnos del sueño.' San Pablo a los Romanos XIII, 11. 

Anotaciones

1º Motivo de su existencia.- San Ignacio de Loyola es preciso: "El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor y, mediante esto, salvar su alma." Todo hecho, circunstancia o desgracia ocurrida en la vida debe ser superada y continuar con el motivo de su existencia, muy al margen de la salud, condición economico, años de vida, estado; debe amar y servir a Dios Nuestro Señor. 


2º Humildad.- Muchas almas no pueden perdonar y mucho menos olvidar algún hecho o circunstancia que los separó de su vida de santificación, sencillamente porque no hay humildad, dedicándose por el contrario a hacerse en sentido figurativo:  'los mártires', 'pobrecito de mi' -estado de víctima- motivo del cual se amparan en la práctica para no hacer su obligación para con Dios Nuestro Señor.  

2.1. "Luego mi fin no son precisamente las riquezas, los honores, las delicias; representar un papel brillante en el mundo, lucir, gozar, sino principalmente y ante todo SERVIR A DIOS; y servirle, no a mi antojo y capricho, sino como Él quiere que le sirva." San Ignacio de Loyola. 


3º Cumplir con sus obligaciones.- El católico debe iniciar su vida de santificación por el cumplimiento de sus obligaciones de estado, de las cuales, la primera es para con Dios Nuestro Señor, resumida en el primer mandamiento: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu entendimiento y a tu prójimo como a ti mismo. 


4º ¿Cómo empezar de nuevo? 

4.1. Olvidese de usted mismo, sí, deje de pensar en el que siento, como me siento o como me sentí [que me hicieron], perdonar y dejarlo en las manos de Dios Nuestro Señor, lo cual es humildad, y trabajar en su santificación, a saber: buena confesión sacramental, cumplir los mandamientos de Dios y de la Santa Madre Iglesia. Se ocupa acción, decisión, hacer las cosas bien hechas. 

4.2. El cambio de vida o el despertar, en definitiva es una gracia de Dios, la cual la puede usted conseguir mediante el rezo devoto y piadoso del SANTO ROSARIO, ofrecido a la Santísima Virgen María, todos los días con intención de salvar su alma, de ayudar a la santificación de otros y sobre todo de vivir como Dios quiere que Usted viva. "En verdad os digo que todo lo que pidiereis en la oración, creed que los recibiréis y se os concederá." San Marcos XI, 24.   

Ánimo hermano pecador, no dejes que un hecho consuma tus días en la inactividad, en el pesimismo o la frustración, es ya hora de levantarnos del sueño.

Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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