Disposiciones para salvar su alma.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Para alcanzar la perfección espiritual requiere principalmente tener la fe verdadera y la disposición o determinación de la persona. "El comienzo de una vida santa, merecedora de la vida eterna, es la verdadera fe." San Agustín, Sermón XLIII.

La vida espiritual es una lucha constante contra tres grandes enemigos que han echo alianza: mundo demonio y carne, para lo cual debe el alma tener una determinación a toda prueba, donde poco interesan los sentimientos y los estados anímicos, quién con uno o quienes contra uno, en medio de tentaciones, noches oscuras, dificultades, dudas, tribulaciones, el alma debe ser siempre alimentada por esa determinación de alcanzar la bienaventuranza eterna a cualquier precio, sacrificio o prueba, a costa de la vida misma. 'Militia est vita hominis super terram', 'La vida del hombre sobre la tierra es milicia',  Job VII, 1.


Consideraciones 


El hombre nace en estado de pecado original, por lo cual requiere recibir el sacramento del bautismo, para recibir la fe verdadera, las gracias, pertenecer a la Santa Iglesia Católica.


El hombre por sus propias fuerzas no alcanzará la salvación eterna, ni la santidad ni la perfección espiritual, porque nadie da lo que no tiene, es imposible que habiendo nacido en estado de pecado original produzca en el mismo la santidad y la perfección espiritual con sus propias fuerzas; requiere imprescindiblemente recibir la gracia, la fe verdadera de Dios Nuestro Señor.


3º El hombre debe tener las disposiciones necesarias para hacer crecer la gracia depositada en su alma, hasta alcanzar la perfección espiritual. Una vez que ha recibido la fe verdadera por el santo bautismo, es fundamental las disposiciones para crecer, fortalecerse y robustecerse en la vida espiritual. 

En la vida de todo católico hay días de paz y otros de caídas, errores, humillaciones, fracasos, adversidades, tentaciones que pocos afrontan cristianamente.

Por lo regular en las tribulaciones abandonan el camino de Dios y culpan al universo mundo, se victimizan y de una manera discreta culpan a Dios de su poca virtud, lo cual es evidente que se están justificando porque no quieren luchar, quieren todo fácil.


4º Las disposiciones básicamente consisten en la firme determinación de alcanzar la salvación eterna a cualquier precio. 

El problema principal consiste en la pereza espiritual o en la falta de determinación, no quieren sacrificarlo todo, quieren sentir bonito, estar en paz con todos, es decir: se buscan a ellos mismos en la Religión, por lo cual en la practica, en vez de buscar a Dios Nuestro Señor en el día a día, se están buscando a ellos mismos en cada paso, poniendo como centro el qué siento, cómo me siento, qué ideas tengo, qué me gustaría hacer, cómo me gustaría morir, etc. etc. en lo cuál existe un gran amor propio. 

En la vida espiritual lo que menos interesa es el qué siento y el cómo me siento; es claro el primer mandamiento: Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma... 


Dios le bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.





Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.