Educado en la verdad, pero no en la realidad.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Hay almas nobles que se les educó en la verdad, pero no en la realidad del mundo en el que habrían de vivir, al no corresponder al ideal de formación hay una frustración o empequeñecimiento del espíritu. 

Hablo de niños formados hace veinte años [o los que sean]  en un hogar católico, con ejemplos y consejos cristianos, catecismo, santa misa; podemos decir, en los márgenes de lo ideal. 

¿Que se formó en la mente de estos niños? que sería santor, perfectos, buenos, etc. igualmente sus padres esperaban un hombre bueno. Pues, de esta dimensión es la frustración cuando la realidad es que no es ni bueno, ni el hombre exitoso que imaginó en el pasado, de ahí proviene la frustración. 

Anotaciones


1º La realidad.- Se les educó en la verdad, para que todo saliera bien, pero, no en la realidad de la fragilidad humana; y ante todo faltaba la práctica de luchar contra tres grandes enemigos: mundo-demonio-carne. Entonces hay un choque mental cuando imaginando que todo sería muy bueno, la realidad es que es un hombre pecador, con defectos propios de la miseria humana. 

2º Sentimiento de fracaso.- El espíritu al ver la realidad piensa que ha fracasado, que es muy malo, que no sirve, etc. El caso es que está estancado, parado en un estado de vida con cierta mediocridad. Hay un pensamiento: si cuando tuve todo a favor no pude, menos ahora.

3º El mundo actual.- Una realidad es que el mundo que enfrenta el hombre hoy tiene una malicia superior a lo de veinte años atrás, que ha desarrollado la oficialización del pecado, la desacralización social, la pérdida de la inocensia por los programas oficiales de educación; podemos decir: vivimos en la apostasía general. 

4º ¿Qué hacer? Pues ahora es cuando Usted debe comenzar a vivir, porque esta es la realidad, este es el mundo que le tocó vivir, así que se va a sacudir 'el yo hubiera querido', 'esque soy muy malo', y todas las justificaciones o motivos del porque está detenido. 

Primero.- Reconocer sus miserias, sus pecados, [reconocer, aceptar y perdonarse a Usted mismo]; pedir la gracia a Dios Nuestro Señor de cambiar de vida, de vivir en su gracia y amistad. 

Segundo.- Todos los días al despertar y antes de dormir va a rezar tres veces el Ave María a la Santísima Virgen; Todos los días va a rezar el Santo Rosario a la Bienaventurada Virgen María. Algo importante: no es rezar porque le nace, le agrada o le gusta; es rezar porque necesita de Dios, es una necesidad para salvarse, el que no reza se condena.

Tercero.- La santa perseverancia, no se desanime, muchísima paciencia, inteligencia, audacia. Despierte su espíritu que está dormido, despierte al soldado que hay en su alma, y unido a la experiencia de vida, con la gracia de Dios, con los pies en la tierra, Usted se va a levantar y será una escuela de vida, de humildad, de fortaleza y santidad  a la siguiente generación. 


A trabajar, que Dios le bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Etiquetado:  alimento para el alma

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