El bien es odiado por el mundo, demonio y la carne.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, el buen católico con miserias y defectos como todo ser humano, pero que trata de ser bueno, de practicar la virtud, de rezar el Santo Rosario con fe, suele encontrar opositores sistemáticos [personas que no lo quieren - que lo traen diríamos de encargo - , en sus señalamientos sin motivo racional]. 

Por lo regular cuando un católico quiere ser bueno, dejar algún pecado o costumbre que no es del agrado de Dios, suele encontrar personas cerca de él que lo molestan sistemáticamente [en forma aparentemente disimulada o sin intención]. 

El católico por lo regular se desconcierta, se pregunta: ¿Por qué se enoja conmigo?, trata de agradar, pero se asombra más cuando a mayor bondad es mayor el encono en su contra.


Consideraciones

Cuando una persona trata de cambiar de vida, de practicar la virtud, de ser grato a Dios Nuestro Señor, despierta odio [coraje, envidia, celos, enojo] en las personas de poca virtud o de bondad aparente, quienes en su manera de pensar no pueden ser superados en bondad, luego entonces, se sienten ofendidos, pero como es ilógico su proceder, disimulan su coraje con señalamientos contra quien trata de ser bueno, haciendo ver una multitud de defectos [forma de hablar, de sentarse, de vestirse, de caminar, etc. etc.] con la intención secreta de hacerlo sentir mal para que se enoje o entristezca y abandone el camino de la virtud.


El camino de la virtud es desconcertante, porque muchas personas 'aparentemente buenos y prudentes' les molesta la verdadera virtud y amor de Dios, [obras que no redundan en la propia exaltación de uno, sino en la gloria de Dios, donde se hace el bien sin publicarlo para ser alabado por los hombres]. 

Bajo algún motivo aparente en grupo [aunque ellos estén divididos] hacen alianza en contra del hombre verdaderamente bueno [o que trata de ser bueno, con sus defectos propios de la naturaleza humana] para censurarlo de múltiples formas: sea directamente, sea haciéndose los ofendidos, negando la palabra, sembrando discordia, etc. 

Este tipo de conductas son irracionales, por lo cual no hablan de frente, con ideas y motivos claros, racionales; suelen actuar en grupo [para envalentonarse y tomar fuerza por la cantidad], muy habiles para desarrollar historias apartadas de la realidad, mezcla de verdades con mentiras, con alto contenido de sentimiento, por lo regular en ayunas de argumentos racionales y de hechos comprobables. 


 El bien es odiado por el mundo, demonio y la carne; estos enemigos se "encarnan" o se hacen uno en el espíritu de una persona alejada de Dios, por lo regular [tiene preferencia] con quienes están afectados de la virtud de la soberbia.

2.1. "Si el mundo os aborrece: sabed que me aborreció a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo que es suyo: mas porque no sois del mundo, antes yo os escogí del mundo, por eso os aborrece el mundo." San Juan XV, 18. 

2.2. "El diablo odia a Dios, vive en el odio a Dios, o sea odia a la Bondad en persona. Por eso no puede amar nada y a nadie. El diablo, al odiar al hombre odia en él a Dios, al Creador y al Santo." Teología Dogmática, Michael Schmaus, tomo II, página 274. 

2.3. "El diablo dispone de muchos representantes terrenos. Los escribas y los fariseos y todos los engañados por ellos tienen que rechazar a Jesucristo porque son hijos del diablo [San Juan VIII, 44]... Los hombres han crucificado a Jesucristo, pero es otro el promotor de este terrible hecho. Tras las personas activas al exterior se oculta el funesto personaje que las dirige. Satanás, que desde el principio fué un asesino y un mentiroso, entró en Judas Iscariote y le sedujo a traicionar a Jesús [San Lucas XXII, 3, San Juan XIII, 27]" Teología Dogmática, Michael Schmaus, tomo II, página 281. 


3º ¿Qué debe hacer el buen católico con las personas que no lo quieren, [que le critican, le difaman, le agreden]?

3.1. No debe inquietarse ni asustarse, sencillamente procure tener recta y pura intención en todas sus acciones de agradar a Dios Nuestro Señor, las cuales sean bien o mal vistas por los hombres.

3.2. Debe rezar por las personas que más daño le causan, encomendarlo a Dios Nuestro Señor en sus oraciones. 

"Amad a vuestros enemigos: haced bien a los que os aborrecen, y rogad por los que os persiguen y calumnian." San Mateo V, 44. 

"No te dejes vencer de lo malo: mas vence el mal con el bien." San Pablo a los Romanos XIII, 21.

3.3. Procuere apartarse de las personas toxicas, nocivas, dañinas y peligrosas para la salvación de su alma; tener el trato estrictamente necesario, porque de su boca saldrá el veneno que hay en su alma. 


Procuremos queridos hermanos, no entrar en controversias, ni discusiones vanas, busquemos ante todo la gloria de Dios Nuestro Señor y la santificación de nuestra alma.

Dios le bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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