El buen católico ante los problemas de cada día.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


El buen católico enfrenta cada día diversos problemas de todo tipo, debe tener la piadosa costumbre de recurrir a la Virgen Santísima para implorar misericordia y remedio a los males que afligen sua alma y su cuerpo. 

Una vez que a implorado el auxilio divino, debe hacer lo que está de su parte: con inteligencia, diligencia y certeza buscar el remedio más eficaz, sin desanimarse o perder la paz. 

Recuerde que las aflicciones de la vida, independientemente de su procedencia [dolo, mala intención, demonio, mundo o carne] sirven muy a propósito para purificar el alma, aumentar la fe, despegarse del mundo y aumentar la confianza en Dios Nuestro Señor. 

Fundamento

"Solemnemente afirmamos cuán grande es la esperanza que Nos ponemos en el Santo Rosario para curar los males que afligen a nuestro tiempo. No es con la fuerza, ni con las armas, ni con la potencia humana, sino con el auxilio divino obtenido por medio de la oración". Papa Pío XII, carta Encíclica 'Ingruentium Malorum' del 15 de septiembre de 1951. 


2º "Pues bien, repetimos, afirmamos y proclamamos que tenemos cifradas nuestras mejores esperanzas en merecer por el rezo del Santo Rosario los auxilios que necesitamos" Papa León XIII, Encíclica: "Iucunda Semper", Septiembre 8 de 1894.


“El que me sirva, rezando diariamente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.” Primera promesa que la Virgen María reveló al Beato Alano de Rupe. 


Procura hermano pecador, rezar cada día el Santo Rosario. 


Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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