El buen católico no puede depender de los sentimientos.


01 Feb
01Feb

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Los sentimientos en la vida espiritual son un problema cuando no están sujetos a la razón, o cuando del sentimentalismo se hace norma de fe, de verdad y de certeza.

Los sentimientos varían según el temperamento, la idiosincrasia, la formación, la educación y otros factores más; pero en definitiva, no pueden determinar o medir la fe, el estado de gracia o de pecado del alma, el amor a Dios Nuestro Señor. 

Anotaciones 

1º El buen católico no puede depender de los sentimientos.- Se debe amar a Dios Nuestro Señor, cumplir los mandamientos, nuestras obligaciones de estado, independientemente de los estados anímicos [que siento o cómo me siento].

2º  La razón de la observancia de los mandamientos.- Se deben cumplir los mandamientos porque los manda Dios y porque en ello se materializa [muestra] el amor del hombre a Dios: "Quien tiene mis mandamientos, y los guarda, aquel es el que me ama" San Juan XIV, 21. Independientemente del sentimiento. 

3º La fe debe sustentarse en razones.- El cuerpo dogmático de la Santa Iglesia Católica, está fundado en la autoridad revelada por Dios y propuesta por la Iglesia para ser creído por los católicos. 

4º Es una debilidad el buscar sentirse bien como fin.- Se cumplen los santos mandamientos porque Dios nos lo manda, rezamos el Santo Rosario por la fe y devoción que profesamos a la Santísima Virgen María; la vida del buen católico debe acomodarse a un mejor servicio y amor a Dios Nuestro Señor, para después de la muerte verle y gozarle en el cielo.

"Es necesario que la fe sea fuerte y constante; es decir, que no hay que buscar en la práctica del Santo Rosario solamente el gusto sensible y el consuelo espiritual". San Luis María, G. de Montfort, El Secreto del Santo Rosario.

5º El sentirse bien se dará por añadidura.- La tranquilidad de conciencia, la paz interior, los sentimientos de gozo espiritual  no son fin, sino más bien, se dan por añadidura al alma cristiana que se porta bien y Dios Nuestro Señor le quiere bendecir de esa manera. 

6º Los sentimientos pueden engañar.- A cuantas personas el sentimiento a conducido a perder la fe católica, no pocos  se han hecho de la fe de "Testigos de Jehová", de "Luz del mundo", "Cristianos" y otras creencias no católicas, por la razón de que se han sentido bien, muy a gusto, etc.  ¡Catastrófico!, han hecho del sentimentalismo una religión. Dios nos libre. 

"Una persona verdaderamente devota de la Virgen no es inconstante, melancólica, escrupulosa ni tímida. Y no quiere esto decir que no caiga ni experimente algún cambio en lo sensible de su devoción; sino que, si cae, se vuelve a levantar tendiendo la mano a su bondadosa Madre, y, si carece de gusto y de devoción sensible, no se desazona por ello; porque el justo y el devoto fiel de María vive de la fe de Jesús y de María y no de los sentimientos del cuerpo." San Luis María G. de Montfort, La verdadera devoción a María, No. 109. 


La fe no puede depender de los sentimientos del momento, la oración de la mañana no puede supeditarse a los estados anímicos que experimente, porque automáticamente se están colocando los sentimientos y los estados sensibles por encima de la obligación y del deber hacer las cosas; me gusten o no me gusten. 

Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.