El buen católico no puede depender de los sentimientos.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Los sentimientos en la vida espiritual son un problema cuando no están sujetos a la razón, o cuando del sentimentalismo se hace norma de fe, de verdad y de certeza.

Los sentimientos varían según el temperamento, la idiosincrasia, la formación, la educación y otros factores más; pero en definitiva, no pueden determinar o medir la fe, el estado de gracia o de pecado del alma, el amor a Dios Nuestro Señor. 

Anotaciones 

1º El buen católico no puede depender de los sentimientos.- Se debe amar a Dios Nuestro Señor, cumplir los mandamientos, nuestras obligaciones de estado, independientemente de los estados anímicos [que siento o cómo me siento].

2º  La razón de la observancia de los mandamientos.- Se deben cumplir los mandamientos porque los manda Dios y porque en ello se materializa [muestra] el amor del hombre a Dios: "Quien tiene mis mandamientos, y los guarda, aquel es el que me ama" San Juan XIV, 21. Independientemente del sentimiento. 

3º La fe debe sustentarse en razones.- El cuerpo dogmático de la Santa Iglesia Católica, está fundado en la autoridad revelada por Dios y propuesta por la Iglesia para ser creído por los católicos. 

4º Es una debilidad el buscar sentirse bien como fin.- Se cumplen los santos mandamientos porque Dios nos lo manda, rezamos el Santo Rosario por la fe y devoción que profesamos a la Santísima Virgen María; la vida del buen católico debe acomodarse a un mejor servicio y amor a Dios Nuestro Señor, para después de la muerte verle y gozarle en el cielo.

"Es necesario que la fe sea fuerte y constante; es decir, que no hay que buscar en la práctica del Santo Rosario solamente el gusto sensible y el consuelo espiritual". San Luis María, G. de Montfort, El Secreto del Santo Rosario.

5º El sentirse bien se dará por añadidura.- La tranquilidad de conciencia, la paz interior, los sentimientos de gozo espiritual  no son fin, sino más bien, se dan por añadidura al alma cristiana que se porta bien y Dios Nuestro Señor le quiere bendecir de esa manera. 

6º Los sentimientos pueden engañar.- A cuantas personas el sentimiento a conducido a perder la fe católica, no pocos  se han hecho de la fe de "Testigos de Jehová", de "Luz del mundo", "Cristianos" y otras creencias no católicas, por la razón de que se han sentido bien, muy a gusto, etc.  ¡Catastrófico!, han hecho del sentimentalismo una religión. Dios nos libre. 

"Una persona verdaderamente devota de la Virgen no es inconstante, melancólica, escrupulosa ni tímida. Y no quiere esto decir que no caiga ni experimente algún cambio en lo sensible de su devoción; sino que, si cae, se vuelve a levantar tendiendo la mano a su bondadosa Madre, y, si carece de gusto y de devoción sensible, no se desazona por ello; porque el justo y el devoto fiel de María vive de la fe de Jesús y de María y no de los sentimientos del cuerpo." San Luis María G. de Montfort, La verdadera devoción a María, No. 109. 


La fe no puede depender de los sentimientos del momento, la oración de la mañana no puede supeditarse a los estados anímicos que experimente, porque automáticamente se están colocando los sentimientos y los estados sensibles por encima de la obligación y del deber hacer las cosas; me gusten o no me gusten. 

Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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