El católico ante las tentaciones.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

El hombre ha sido creado por Dios Nuestro Señor para ser probado en esta vida en el cumplimientos de los mandamientos de la ley de Dios, para lo cual ha sido dotado [provisto] de: entendimiento, voluntad y libertad. 

El hombre nació para amar y servir a Dios Nuestro Señor en este mundo; por su parte el común enemigo [demonio] busca la condenación eterna mediante el incumplimiento de la ley de Dios; “Ningún otro deseo tiene el demonio, ningún otro negocio, ningún otro empeño que perder nuestra alma” San Bernardo, De Medit. C XIII. 

¿Cómo opera [trabaja] el demonio en el hombre? Mediante las sugerencias o tentaciones a transgredir la ley de Dios, sus armas imprescindibles son la mentira y la simulación, las cuales constituyen su táctica de combate. El ambiente para preparar la acción del demonio es la confusión y la turbación. 

Por esto: 'Vita hominum militia est', la vida del hombre es milicia sobre la tierra, escribe el santo Job. 

Anotaciones

1º Los buenos católicos serán más tentados.- El demonio trabaja en perder almas, los buenos católicos que desean evitar el pecado, amar a Dios Nuestro Señor, son los principales flancos [objetivos] del demonio. 


2º Táctica del demonio.- Tiene muchísima experiencia, conoce a la perfección la naturaleza humana, por lo cual primero lo observa a Usted detenidamente [temperamento, inclinaciones, idiosincrasia, gustos, debilidades, fortalezas, sueños], para presentar la tentación más adecuada, propia para Usted, en el momento correcto.


3º La tentación.- El demonio tiene cierta influencia en sus sentimientos y en sus pensamientos, sin que Usted lo advierta, de tal suerte que hay ciertas ideas que Usted las considera suyas [pensadas por Usted] las cuales fueron sugeridas al intelecto por el demonio sin advertencia, lo mismo podemos decir de los sentimientos o conmociones [alteraciones, movimientos] carnales.


4º Fortaleza de la tentación.- Estriba en que Usted no advierta, no se de cuenta que esa sugerencia [pensamiento-tentación-ocasión] tiene como origen al demonio; Por el contrario, que es un pensamiento de Usted, casualidad, el destino; y algo importante: debe revestirse de cierta falsa justicia-caridad-santidad-verdad- para sostener cierta apariencia de bondad.


5º Clases de tentaciones.- Existe una gran variedad, todo lo que le aparte de Dios, por mínimo que sea, por vía de cualquiera pecado:

5.1. Las tentaciones más comunes, son de pecados impuros contra el sexto y noveno mandamiento en pensamientos, palabras y obras; pero hay muchas tentaciones que ni siquiera se logran imaginar que lo sean, a saber: pensamientos de odio, envidia, venganza, tristeza, desánimo, desesperación, depresión, dudas contra la fe o contra la virtud de los sacramentos; blasfemias contra Dios [enojarse con Dios], los santos y la Iglesia; deseos de robar o de tener muchos bienes materiales, inconformidad con todo, deseos de invocar al demonio, de suicidarse, propuestas de pecados contra naturaleza, con personas consagradas  o imágenes de santos.


6º Las almas fuertes.- El demonio no actúa de igual forma con todos, algunos presenta el pecado o la tentación abruptamente, en otros sutilmente, lentamente; pero por lo regular con las almas fuertes o de oración tiene alguna semejanza:

6.1. DEBEN SER DEBILITADAS [apartarlas de la oración, particularmente de la devoción a la Santísima Virgen María], mediante: ocupaciones, tribulaciones, casos no previstos; por esto San Bernardo santamente le escribe al Papa Eugenio: "Malditas serán dichas ocupaciones, si no dejan dedicar el debido tiempo a la oración y a la meditación".

6.2. DEBEN SER DESGASTADAS, ocuparlas en cuestiones aparentemente buenas, pero que las aparte de la oración [lectura espiritual, confesión, vida santa], involucrarse en proyectos o trabajos de mucho esfuerzo, ganancias dependientes de terceros, para agotar las fuerzas físicas juntamente con el espíritu. Una persona agotada [desgastada], es más fácil que acepte la tentación, como ocurre en el estado de vigilia [cuando está casi dormido o medio despierto].

6.3. DEBEN SEPARARLAS DE LA IGLESIA O DE OBRA SANTA, puede ocurrir problemas, malos entendidos, resentimientos por injusticias, y tantas otras cosas.


7º El buen católico ante la tentación.- Normalmente se asusta, [preocupa, enoja y se entristece] porque la tentación no avisa, puede presentarse en medio de la oración o en la santa misa, unida a movimientos de la carne vehementes y a una pasión fuerte. 

7.1. En ese momento el buen católico se apena con Dios Nuestro Señor [¿Cómo puedo pensar esto Señor?] se enoja con el mismo y se recrimina, llegan pensamientos: 'No sirvo para amar a Dios, soy muy malo, mejor no debo rezar, más ofendo a Dios, etc. etc.' 

7.2. Una cosa importante, EN EL MOMENTO QUE SE ASUSTA ya va perdiendo, se coloca en una situación de tribulación porque no advierte la presencia del demonio ni de la tentación, entonces se ofusca el entendimiento y pierde tiempo pensando: '¿por qué tengo estos pensamientos? yo no quiero'; o otro escenario: es tan fuerte la tentación y la ocasión que se nubla la razón y prácticamente esta fuera de combate.

7.3. ¡ ALERTA ! En ese momento Usted está en combate, esta en guerra, el demonio está con Usted, no hay tiempo que perder; debe inmediatamente hacer lo siguiente: 

7.4. Primero.- Visualizar no un deseo de Usted, sino una tentación del demonio con el único objetivo de separarlo de Dios. 

7.5. Segundo.- Acuda sin tardanza a la Santísima Virgen María, invocandola con seguridad [NO CON MIEDO], Usted está en combate, y un soldado miedoso puede matarse sólo.

7.8 Tercero.- Apartese inmediatamente de la ocasión, ocúpese en sus obligaciones, mantenga la calma y sobre todo use el cerebro en unión con la gracia de Dios.


8º No se espante.- sea cualquiera su tentación, su género o especie teologica, es tentación; algunas almas piadosas se nulifican con una tentación antinatural o sacrílega. Tentación es tentación, y tratela con la mente fría, teniendo presente que proviene del demonio. 


9º Si ha consentido y pecado.- No se espante, no se justifique ni le eche la culpa al mundo entero, mucho menos se quede días enteros o semanas en pecado; Inmediatamente le va Usted a pedir perdón a Dios, se va a confesar y pongase abusado, ¡despierte! porque la otra viene más dura.


Una vez más insisto en el rezo piadoso y devoto del Santo Rosario todos los días, las almas devotas de Nuestra Señora son más asistidas en la tentación. Rezad el santo Rosario todos los días. 

Dios le bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Etiquetado:  alimento para el alma

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