El católico frente a la modernidad.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, el católico se encuentra frente a la modernidad: celular, computadora, internet, Facebook, y una diversidad de medios de comunicación; ¿Qué debe hacer, cómo conducirse, es bueno o es malo?


Consideraciones


1º El fin del hombre es muy claro para cualquier época, condición y situación en que se encuentre: “El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor y, mediante esto, salvar su alma.” San Ignacio de Loyola.

En medio de la modernidad actual, como en cualquier otra época debe salvar su alma en el fiel cumplimiento de los santos mandamientos.


2º Usar de las cosas del mundo para la santificación de nuestra alma, ¡ jamás para nuestra condenación !, San Ignacio de Loyola tiene una regla muy clara: “que de ellas tanto debemos usar cuanto sirven al fin, y tanto dejar o quitar cuanto nos impiden”.


3º Cumplir con nuestras obligaciones, sean los medios que la Divina Providencia pone en nuestras manos, para usar de ellos para la santificación de nuestra alma.


4º Vuelve a estar el punto en la persona, en el buen uso de la libertad, de la inteligencia y de la voluntad para amar y servir a Dios Nuestro Señor en medio del mundo que nos ha tocado vivir. 

Recordando que los peligros y ocasión de pecado están en todas partes, aún en medio del claustro en la soledad y el silencio; porque la persona es quien santifica el lugar, no el lugar a la persona; vivir en gracia y amistad con Dios Nuestro Señor, evitando culpar al universo mundo de nuestra poca virtud. 

Dios le bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Etiquetado:  alimento para el alma

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