El católico quiere ser bueno pero no puede.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


El católico que vive en el presente mundo enfrenta un problema de conciencia que debe entender para no desfallecer en su camino de salvación eterna. 

El mundo presente agrada al cuerpo, pero ahoga el espíritu, en consecuencia el católico enfrenta dos leyes: las del mundo unido a las debilidades humanas y las del espíritu: "Porque el querer lo bueno, está en mí: mas no alcanzo como cumplirlo." San Pablo a los Romanos 7, 18.

Consideraciones

1º El católico quiere ser bueno pero no puede y esto le provoca tristeza, angustia y cierto coraje.

La presente vida no es fin, sino un medio o camino para la salvación o condenación, en la cual enfrentamos tres enemigos que han echo alianza contra nuestra salvación: el mundo, el demonio y la carne. 

La salvación eterna es obra de nuestra buena voluntad unida a la gracia de Dios Nuestro Señor, hacer cuanto esta de nuestra parte: sacramentos, santo rosario, lectura espiritual y evitar las ocasiones de pecado principalmente. 

Vivir en gracia de Dios es una gran dicha, que se alcanza con mucha paciencia, perseverancia, inteligencia y sobre todo, aprender a levantarse de cada pecado, no desanimarse.


2º El católico enfrenta una guerra silenciosa. 

Al interior de su alma una lucha no consentir en las tentaciones, lo cual no es fácil; sostener la fe católica en su intelecto en una educación anticristiana es un verdadero logro; mantenerse en la fe católica a pesar de los hombres de Iglesia que no corresponden a su dignidad es una verdadera gracia de Dios. 

No debe buscar razones para portarse mal o apartarse del camino de salvación eterna; sino luchar por ser buenos en medio de malos ejemplos, de escándalos, de incomprensión y de la propia miseria personal.


3º Un mundo que prueba las almas buenas.

Estamos en el mundo, pero no somos del mundo, vivimos en un lugar contrario a nuestra salvación eterna porque es una prueba que debe purificar el espíritu.

Reza la Salve: "A ti clamamos en este valle de lagrimas" porque este no es nuestro mundo, "Respondió Jesús: Mi reino  no es de este mundo" Evangelio de San Juan 18, 34. 

El arte de vivir consiste en aprovecharnos de todas las circunstancias y ocasiones del día para nuestra salvación eterna, para ofrecerlas y trasformarlas en actos de humildad, de adoración, de inmolación, en sintesis "A los que aman a Dios, todas las cosas contribuyen al bien". San Pablo a los Romanos 8, 28.


4º El Santo Rosario es el medio de salvación por disposición divina. 

¿Cómo salvar un pecador?, ¿Cómo abandonar el pecado cuando se le ama, se le busca y procura [cuando es una "necesidad" par vivir]? 

El católico entiende lo que es bueno y lo que es malo, el problema radica en como abandonar el pecado, de donde sacar fuerzas para mantenerse en la gracia de Dios. 

Se necesita una gracia [ayuda de Dios], lo cual encontrará en el rezo del Santo Rosario todos los días, la bendita Madre de Diso le alcanzará lo necesario y sobre abundante para su salvación eterna, pero debe rezar cada día su santo Rosario, perseverar y no desfallecer.

"Aún cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertiréis y os salvaréis, con tal que (lo repito, y notad las palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados." San Luis María G. de Montfort, El secreto del Rosario.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.





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