El demonio en la vida del hombre.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

A primera vista parecería que el diablo o demonio está en un lugar muy distante de la tierra, que poco o nada influye directamente en el hombre, analisemos algunos terminos:

1º ¿Quién es el diablo?

“El Diablo o Satanás es el jefe supremo de los ángeles rebeldes y por tanto de los espíritus malignos… Es cosa cierta que son espíritus puros y como tales tienen una inteligencia de orden superior, y que tienen una voluntad ahora obstinadamente dirigida al mal.” Diccionario enciclopédico de la fe católica, editorial JUS, 1949.

2º ¿Cuál es el origen del diablo? 

  • “Dios, al principio del tiempo, creó de la nada unas sustancias espirituales que son llamados ángeles.” Dogma de fe.

  • Luzbel, el ángel más excelso, llenó de soberbia se rebeló contra Dios, su lema fué: "Non serviam", al instante se trabó una batalla en el cielo, los ángeles rebeldes con Satanás a la cabeza se convirtieron en demonios por su propia culpa.

  • “Los espíritus malos (demonios) fueron creados buenos por Dios; pero se hicieron malos por su propia culpa.” Dogma de fe.  

  • “Y hubo una grande batalla en el Cielo: Miguel y sus Ángeles lidiaban con el dragón, y sus Ángeles: y no prevalecieron estos, y nunca más fue hallado su lugar en el Cielo. Y fue lanzado fuera aquel grande dragón, aquella antigua serpiente, que se llama diablo y Satanás, que engaña a todo el mundo.” Apocalipsis XII.

3. ¿Cuáles son los deseos del diablo?

"Ningún otro deseo tiene el demonio, ningún otro negocio, ningún otro empeño que perder nuestra alma”. San Bernardo. 

4º ¿Por qué el demonio odia al hombre? 

"El diablo odia a Dios, vive en el odio a Dios, o sea odia a la Bondad en persona. Por eso no puede amar nada y a nadie. El diablo, al odiar al hombre odia en él a Dios, al Creador y al Santo. Se esfuerza por separar al hombre de Dios para llevarlo a un estado de apartamiento de Dios. El diablo combate el reino de Dios, el poderío de Dios, incondicionalmente.” Michael Schmau, Tratado de Teología Dogmática, tomo II, §124. 

5º ¿El diablo está cerca del hombre? 

Sí. “Sed sobrios, y estad en continua vela; porque vuestro enemigo el diablo anda girando como león rugiente alrededor de vosotros, en busca de presa que devorar.” 1a. Carta de San Pedro V, 8. 


Táctica del demonio.


1ª Trabaja sobre la parte sensitiva del hombre. 

"El demonio obra directamente sobre el cuerpo, sobre los sentidos externos e internos, en especial sobre la memoria y la imaginación, como sobre las pasiones que tienen su asiento en el apetito sensitivo…" Tanquerey, Teología Ascética y Mística, página 156. 

2ª La turbación es una preparación. 

Crea la atmósfera favorable a la acción decisiva del demonio, de la misma manera que el recogimiento precede y prepara la acción de Dios. Pbro. María Eugenio del Niño Jesús, Quiero ver a Dios. 

3ª Las armas de combate.- 

“La simulación y la mentira son los medios de los que no puede prescindir y constituyen toda su táctica de combate.”  Pbro. María Eugenio del Niño Jesús, Quiero ver a Dios, pág. 121. 

4ª El desánimo y la desesperación.- 

“cae en un desánimo que el demonio se esfuerza en agravar para transformarlo en desesperación.” Pbro. María Eugenio del Niño Jesús, Quiero ver a Dios, pág. 122. 


Táctica de combate del buen católico.


1º Vida Espiritual.-

  • Oración de la mañana y de la noche, bendición de los alimentos, el Santo Rosario.

  • Devoción a la Santísima Virgen María, prenda de salvación, particularmente el rezo del Santo Rosario, despacio y meditado.

  • Frecuencia de los sacramentos, particularmente confesión y comunión.

  • Lectura espiritual todos los días, al menos 20 minutos.

  • Apartarse de las malas amistades, musica, peliculas y programas contra la ley de Dios.

  • Uso reverente del agua bendita, imágenes, escapulario y medalla de San Benito.


2º Instrucción de la razón.- 

Sólidos fundamentos racionales, tomados de la doctrina revelada por Dios y propuesta por la Santa Iglesia [Doctrina Católica],  esencialmente: Qué somos y qué queremos en ésta vida. 

Escribe San Ignacio de Loyola en sus Ejercicios Espirituales: "Sea mi regla el dictamen de la razón, ilustrada por la fe, que me diga si la cosa de que se trata me conduce o no al fin de mi eterna salvación; y para andar más seguro elija aquello que más me conduzca. "

3º Educación de la voluntad.-  

Ha de ser el centro de toda pedagogía, nuestra vida se funda en decisiones no en definiciones, ni en sentimientos o pareceres. 

"Las cosas se deben medir por cuanto le ayuden o estorben a la consecución de su último fin, se sigue que, considerándolas en sí mismas por su respeto y amor no debe inclinarse más a unas que a otras, cualquiera que sean". San Ignacio de Loyola.

"Las cosas de éste mundo fueron dadas al hombre para que le ayuden a conseguir su fin, que de ellas tanto debemos usar cuanto sirven al fin, y tanto dejar o quitar cuanto nos impiden.” San Ignacio de Loyola.

4º Educación de los sentimientos.- 

Que las inclinaciones buenas triunfen sobre las malas. Sin grandes pasiones no habrían existido grandes hombres ni santos. Las decisiones se deben tomar en base a razones fundadas en la fe verdadera, no en el placer o en el sentimiento, que regularmente no toma en cuenta la doctrina inmutable de la Santa Iglesia.

Escribe San Ignacio en sus Ejercisios Espirituales: "La imaginación y apariencia de los sentidos no deben ser regla de mi obrar, tampoco la opinión o máximas del mundo; menos aún el gusto o el placer. "


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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