El desgaste permanente socava el alma.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Una de las maneras como la alianza del mundo, demonio y carne dañan gravemente la salud del alma, es desgastando a través de preocupaciones, ocupaciones y distracciones ajenas al fin de su vida, motivo de su existencia: la salvación eterna de su alma. 

El hombre tiene un fin claro: 'amar y servir a Dios Nuestro Señor en la presente vida, para verle y gozarle en la vida eterna.

Consideraciones


1º El desgaste permanente socava el alma.- El demonio suele desgastar a las almas nobles con las ocupaciones, preocupaciones y distracciones propias de cada día, con la intención de apartar al buen católico de la oración, de la meditación de las verdades eternas, de la lectura espiritual y de la frecuencia de los sacramentos, siendo de esta manera debilitado el cerco de seguridad espiritual, por donde se va preparando la caída y la permanencia en el pecado.


2º Lo que no suma resta.- El problema del buen católico es su falta de malicia practica para identificar la estrategia del espíritu maligno, cree que con tener buena intención todo es bueno, apartándoselo de la vida de oración para entregarse al activismo católico sin sustento espiritual o con descuido del mismo, así encontramos un apostolado con las personas con una disminución alarmante de la vida de oración, ligereza y descuido en los sacramentos, lo cual conduce a convertirlo en un trabajador social, en un asalariado e insensiblemente a un desencanto de la Iglesia Católica. 


3º La caridad empieza por uno mismo.- Buen católico, tenga cuidado de Usted rezar cada día con calma el santo Rosario de la Santísima Virgen María, darse tiempo para tener treinta minutos de lectura espiritual, oraciones de la mañana y de la noche, examen de su conciencia, frecuencia de sacramentos; porque es ahí donde el alma crece y se fortalece espiritualmente, donde se alimenta del espíritu de Dios. 

Muchos lamentables ejemplos existen de almas que descuidaron o abandonaron su vida espiritual para entregarse al apostolado, duraron poco tiempo, no hubo fruto y finalmente abandonaron su apostolado, su vida de oración y se retiraron de la Iglesia con cierto sentimiento contrario a Dios Nuestro Señor.


"Señor, enséñame a hacer tu voluntad; enséñame a conversar delante de Ti digna y humildemente". Imitación de Cristo III, 3, 5. 


Dios te bendiga.







Ave María Purísima, sin pecado original concebida.









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