El objetivo de nuestra vida.


27 Mar
27Mar


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


El católico debe tener un objetivo fundamental en su vida: la salvación eterna de su alma, al cual se deben acomodar todas y cada una de las circunstancias, épocas y momentos de su vida. 

Cuando uno vive por vivir, cuando no hay una vida católica, la vida pierde su sentido, ¿porque sufrir la enfermedad o los padecimientos de la presente vida?, ¿Por qué sostener un matrimonio que ha perdido el amor? 

Quid enim proderit homini, si lucretur mundum totum, et detrimentum animae suae faciat? "Qué aprovechará al hombre si granjeare todo el mundo, y pierde su alma?" Evangelio de San Marcos VIII, 36.


Consideraciones 


1º El fin del hombre sobre la tierra. 

"El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios Nuestro Señor y, mediante esto, salvar su alma." San Ignacio de Loyola. 

En la vida práctica pocos cumplen los mandamientos de la ley de Dios, la mayor parte busca su beneficio, provocando una crisis espiritual, porque se pierde el rumbo, el sentido de la vida cristiana, llegando a preguntar ¿Qué es exactamente el católico?, ¿Para qué vivo?, ¿Por qué debo portarme bien si Dios es bueno?

El hombre al morir enfrenta un juicio particular, en base a sus hechos se determina la eternidad en el cielo o en el infierno, por lo cuál nunca debe olvidar el motivo de su existencia, para no perderse en el infierno por ignorancia, "buena intención" o torpeza.


2º El pecado es la ruina del hombre.

El pecado es el enemigo de su salvación eterna, es el impedimento para entrar en el cielo, la barrera para unirse a Dios Nuestro Señor, en razón de que el pecado es una grave ofensa a Dios. 

El hombre debe tener la vigilancia, el cuidad para evitar el pecado mortal en su vida, por ser el elemento que lo aparta del motivo de su vida, le roba la felicidad y lo esclaviza a Satanás. 

No perdamos tiempo en los motivos, circunstancias y sentimientos; si es pecado está mal, va a traer problemas, con grave riesgo para la vida espiritual.

'Stipendia enim peccati, mors.' El estipendio y paga del pecado es la muerte. San Pablo a los Romanos VI, 23. 



3º ¿Cómo salvarse cuando esta apegado al pecado?

Un hombre esclavizado al pecado mortal, requiere toda su voluntad y una gracia especial para abandonar el pecado y vivir en gracia de Dios Nuestro Señor, ¿Cómo alcanzarlo? 

Existen muchos caminos, uno muy fácil y seguro es la verdadera devoción a la Santísima Virgen María, materializada en el rezo despacio y atento del santo Rosario todos los días a la Bendita Madre de Dios. 

El rezo piadoso del Santo Rosario, derrama bendiciones y gracias sobre el que lo esta rezando con recta intención, esas gracias acomuladas cada día le darán la fuerza para abandonar el pecado y alcanzar su salvación eterna, siempre que persevere en esta devoción tan santa a la Madre de Dios.

"Aún cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertiréis y os salvaréis, con tal que (lo repito, y notad las palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados." San Luis María G. de Montfort, El secreto del Rosario.






Ave María Purísima, sin pecado original concebida.







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