El objetivo es muy claro.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

El oficio del demonio es perder las almas: "Ningún otro deseo tiene el demonio, ningún otro negocio, ningún otro empeño que perder nuestra alma”. San Bernardo. 

Toda obra que aparte de Dios, que impida la santificación, que mezcle la verdad con la mentira es parte de la obra del común enemigo, para su desarrollo humano se sirve normalmente de hombres soberbios, amadores de sí mismos, amantes de los bienes de la tierra, revestidos de honorabilidad humana y ascendencia sobre los demás. 

Las armas imprescindibles del demonio son la mentira, la simulación y el engaño; su admosfera preferente es la confusión, la turbación, el sentimentalismo por encima de la razón. 

Anotaciones

1º Objetivo claro.

No perderse en el mundo de afirmaciones, verdades a medias, difamaciones, verdades con mentiras, etc. 

El asunto es muy sencillo: salvar su alma, viva Usted en gracia de Dios; lo demás no interesa. 

Nuestro Señor Jesucristo es el camino, la verdad y la vida; solamente Dios, no los hombres, ni las opiniones, ni el mundo.


2º El Santo Rosario. 

Al demonio le gusta mucho el chisme, la difamación, las verdades a medias, las reuniones, los grupos, etc. 

Arrepentirse de corazón, trabajar perseverantemente en el rezo piadoso y devoto del Santo Rosario, recta intención, verdadera devoción a la Santísima Virgen María, y vivir en paz.

"Aún cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertireis, con tal que  recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte." San Luis María G. de Montfort, El Secreto del Rosario. 


Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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