El pecado es el origen de todos los males.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


El pecado es el origen de todos los males, sea cual fuere su especie teológica, los motivos, condiciones o circunstancias es un terrible mal para el alma, para la sociedad, para el mundo entero.

Tan grave es el pecado mortal, que basta uno sólo para condenar un alma para siempre al infierno.

Consideraciones

Sólo Dios Nuestro Señor puede conceder su gracia para que cada uno de los hombres vivan sin cometer pecado, sólo Dios en su infinita misericordia concede la gracia de vivir sin pecar; el hombre por sus propias fuerzas, apartado de Dios no puede alcanzar la santidad de vida.

Enfocar nuestras oraciones, particularmente el Santo Rosario de la Bienaventurada Siempre Virgen María para implorar la gracia de apartarse del pecado, verdadera desgracia del alma.

No conformarse con rezar y cumplir algunos preceptos de la Santa Madre Iglesia, es necesario, tomar la firme resolución, determinación de evitar el pecado; de lo contrario, el descuido se convertirá en tibieza, pues bien dice Santa Teresa de Jesús: 'El que no avanza, retrocede.'


Dios te bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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