El que no es de Dios busca su interés.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

El que no es de Dios busca su  interés, en todo es movido por su voluntad, ora tenga apetito de ser humilde, abnegado, humillado, valiente, honesto, santo, letrado, paciente, etc. 

"Es una busca continua y secreta de la propia satisfacción e interés, pero no de un modo grosero y provocador, cometiendo algún pecado escandaloso, sino de una manera solapada, astuta y política" San Luis María G. de Montfort.

El que se busca a sí mismo le es muy difícil aceptar la contradicción, la humillación, el quebranto de su voluntad, y sobre todo: aceptar la voluntad de Dios. 

El que no es de Dios, no ve la mano de Dios: le incomoda [a veces se queja] el clima, la falta de atención a su persona, el mal gusto de quienes le rodean, los alimentos, por mencionar algunas. 

Consideraciones 

Oh buen católico, analiza sinceramente que mueven tus acciones: buscas dar gusto a Dios, satisfacer tus deseos, evitar problemas, ¿Qué hay en tu corazón?, ¿Cuál es el espíritu de tus obras? Buscas realmente a Dios o te buscas a ti mismo?

No es la obra, es el espíritu que da vida a la obra lo que agrada a Dios, lo que le hace acreedor al premio, al castigo o ser una simple obra muerta. 

3º Rezar por sentirse bien, por cumplir una obligación, por ser visto de los hombres, por hacer consistir en la oración ser buen católico, o, por amor a Dios.

4º El hombre de recta intención, busca agradar a Dios, importando poco o nada su propia persona. 


De que te sirve ganar el mundo, si se pierde tu alma. 

Dios te bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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