El remedio a todos los males.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Toda persona que lleve una vida agradable a Dios Nuestro Señor, o que luche por abandonar el pecado, será duramente combatido por el mundo, el demonio y la carne de múltiples formas. 

Atrás de todo pecado, de toda obra no grata a Dios, de toda persona que obra contra la santa ley de Dios, está el demonio impulsando de múltiples forma el mal.

“El diablo dispone de muchos representantes terrenos. Los escribas y los fariseos y todos los engañados por ellos tienen que rechazar a Jesucristo porque son hijos del diablo.” Pbro. Dr. Michael Schmaus, Tratado de Teología Dogmática, tomo II, §124, página 281.

Anotaciones 

1º La oración.- El remedio a todos los males es la oración hecha como Dios Nuestro Señor quiere que se haga, de tal suerte que con las súplicas del alma piadosa todas las artimañas del tentador se destruyen por el poder y gracia de Dios. "No te dejes vencer de lo malo: mas vence el mal con el bien". Romanos XII, 21.

2º Recta intención.- La oración hecha a Dios por amor a Dios, buscando en todo la mayor honra y gloria de Dios Nuestro Señor, que se haga su santa voluntad. No servirnos de la oración para estar a gusto como fin, para satisfacer los intereses personales y de conveniencia.

3º Atrás de todo pecado está el demonio.- Tentando, instigando, sugiriendo, poniendo la ocasión, provocando, pues es su trabajo.

“Los hombres han crucificado a Jesucristo pero es otro el promotor de este terrible hecho. Tras las personas activas al exterior se oculta el funesto personaje que las dirige. Satanás que desde el principio fue asesino y un mentiroso [Juan VIII, 44], entró en Judas Iscariote y le sedujo a traicionar a Jesús [Lucas XXII, 3; Juan XIII, 27; VI, 70].” Pbro. Dr. Michael Schmaus, Tratado de Teología Dogmática, tomo II, §124, página 282. 

4º El Santo Rosario.- Venceremos al demonio, a los hombres malos, a las obras malas con el Santo Rosario, rezado santa y piadosamente, buscando en todo y sobre todo la mayor honra y gloria de Dios Nuestro Señor. 

"Solemnemente afirmamos cuán grande es la esperanza que Nos ponemos en el santo Rosario para curar los males que afligen a nuestro tiempo. No es con la fuerza, ni con las armas, ni con la potencia humana, sino con el auxilio divino obtenido por medio de la oración." Papa Pío XII, 'INGRUENTIUM MALORUM’, 15 de septiembre de 1951. 

Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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