Es propio de la soberbia justificarse y culpar a los demás.


10 Sep
10Sep


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Queridos hermanos pecadores, quiero comentarles que existe un mal generalizado de culpar, creo inconscientemente, al mundo entero de nuestras faltas, desgracias y miserias. 

Por lo regular siempre hay un culpable en nuestra vida para justificarnos: un hecho, persona o circunstancia en la cual justificamos nuestra falta de santidad, de virtud y de éxito en el presente. 


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1º Todo lo que ha sucedido en su vida, ha sido permitido por Dios Nuestro Señor, quien juntamente le ha dado las gracias para sobreponerse y santificar su alma. 


Es propio de la soberbia justificarse y culpar a los demás, evadir responsabilidades, victimizarse y colocarse en el lugar del pobrecito; cuando muchas veces fue falta de coraje y de valor para enfrentar sus problemas, y al último, se hacen los muy humildes, los muy buenos pàra justificar la falta de valía para defender los derechos de Dios y de su dignidad como persona católica. 


Trabaje hoy, no viva del pasado, no se justifique: ¡Ahora rece el Santo Rosario! ahora confiesese, lectura espiritual, ejercicio, trabajo ¡Animo! Hora es ya de despertar dice el Apóstol San Pablo. Pero como siempre, el dicho de los fracasados: "Casi lo logro", pues que lamentable que en su tumba pongan un letrero: "Aquí yace el señor que casi se salva" 


Dios te bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.




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