Hacer bien la obra de Dios.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, debemos concentrarnos en hacer bien las cosas de Dios [nosotros mismos], rezar bien nuestras oraciones de la mañana y de la noche, el santo Rosario cada día, lectura espiritual, confesión y comunión frecuente [cuando esta en nuestras manos], hacer bien nuestras obligaciones de estado [hijos, hermanos, esposos, patrones, etc.]. No descuidar nuestra santificación por las preocupaciones del siglo. 

Surge qui dormis, et exurge a mortuis, et iluminabit te Christus. "Despierta tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo." Epístola de San Pablo a los Efesios V, 14.


Consideraciones


1º Es una manía entrometernos en asuntos que no nos corresponden directamente, pretender dirigir a quienes nos rodean con título de piedad; en fin, un afán de salir de nosotros mismos bajo cualquier motivo, llevando como consecuencia un descuido personal, tal vez con el piadoso título de caridad. Si Usted quiere que los demás sean santos, primero sealo Usted.


2º No cometer el error de iniciar por lo exterior, por las formalidades, las apariencias: manera piadosa de expresarse, ciertos poses en ocasiones teatrales y acartonadas [forma de hablar, caminar, mirada, falsa tolerancia, humildad fingida, etc.]


3º Iniciar por un corazón contrito y humillado, reconocer nuestras miserias, construir y trabajar con heroica constancia en nuestra propia santificación, poniendo como fundamento -consejo muy particular- el rezo piadoso, devoto y atento del Santo Rosario a la Bienaventurada siempre Virgen María, todos los días.


4º Hacer las cosas bien hechas; no como no queriendo o como de "carrerita"; censillamente porque hacer las cosas de manera mediocre, ordinaria, de a fuerzas, sin espíritu, sin interés es un verdadero cáncer de la vida espiritual, lo cual conduce a la tibieza, a la vida sin sentido.


"¿Queréis llegar a un alto grado de oración sin afectación y sin caer en las ilusiones del demonio, tan frecuentes en las personas de oración? Rezad diariamente, si podéis, el Rosario o al menos una parte de él." San Luis María G. de Montfort, El secreto del Rosario, 25.

Dios le bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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