Hacer el bien sin preocuparnos lo que diga la gente.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida. 


El buen católico en su lucha por ser bueno, grato a los ojos de Dios, tiene deseos de sostener una buena amistad con todos, llevarsela bien, ser justo, no faltar al respeto, es decir, ser bueno; enfrenta una dificultad cuando se le juzga mal [no conforma a la verdad], cuando se le calumnia, roba, difama, hay injusticias, y demás cosas propias de la vida cotidiana en el mundo, donde hay buenos y malos.  

El buen católico se enoja por lo regular y en su afán por hacer justicia, normalmente es agresivo en las formas y se excede un poco; pecando por lo regular, al menos con su pensamiento. Esto le provoca tristeza, enojo, sentimiento de culpa y se le forma una imagen muy dificil de la santidad de vida en el mundo actual. 

Tenemos que hacer algunas anotaciones:

1º Los problemas son parte de la vida.- El buen católico es un ser humano, con sus estados anímicos, con las dificultades propias de la vida, donde lo normal es tener problemas humanos, porque tratamos con seres humanos, por lo cual no debe extrañarnos y mucho menos imaginar una vida sin problemas, pues, eso sería extraño. Nuestro Señor Jesucristo, Dios y hombre verdadero, siempre tuvo problemas. 

2º Resolver los problemas sin pecar.- Lo que el buen católico debe aprender es a resolver los problemas de cualquier género sin pecar, sí, reclamar lo justo, decir la verdad, pero sin pecar: Irascimini, et nolite peccare. "Airaos, y no pequéis"  San pablo a los Efesios IV, 26; Es decir si es necesario enojarse, discutir inclusive, reclamar lo justo; hacerlo sin pecar, sin ofender, si decir mentira, sin usura, siempre con la santa intención de dar testimonio de la verdad, de la justicia y de la paz. 

3º Los estados anímicos.- Buen católico, los estados anímicos, el qué y cómo me siento, no son norma de santidad ni amistad con Dios Nuestro Señor; independientemente del cómo se sienta, usted no quebrante la santa ley de Dios. 

4º No se enoje si hablan mal de Usted.- Es muy difícil ser querido y amado de todos, Nuestro Señor Jesucristo tuvo en contra a los judíos siempre, hasta que lo mataron, así que revistase de paciencia, ofrezca a Dios sus sentimientos y con alegría lleve la cruz de la contradicción. "No esté tu paz en la boca de los hombres; pues si pensaren de ti bien o mal, no serás por eso hombre diferente." Imitación de Cristo, Libro III, capítulo XXVIII.

5º Los respetos humanos.- No cometa el error de querer ser el amigo de todos, de pensar constantemente en lo que van a pensar de Usted. Se debe obrar por Dios, conforme a los mandamientos, independientemente si le agrada o desagrada al mundo entero.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida. 


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