Importancia de la convicción y firme resolución en las obras de Dios.




   

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Amados hermanos, en las personas que se entregan a la vida de oración o de acercamiento a Dios, es de suma importancia la firme determinación y el mantenerse en ella.

“Otra causa, es porque el demonio no tiene tanta mano para tentar; ha gran miedo a animas determinadas, que tiene ya él experiencia que le hacen gran daño, y cuanto él ordena para dañarlas viene en provecho de ellas, y de otras, y que sale él con pérdida.”

Tal valor o determinación lo encontramos en la gracia de Dios, en la oración y en la fe, que nos dice que Dios nunca abandona a sus hijos, ni permite sean tentados más allá de sus fuerzas.

Esta determinación o firme convicción a seguir la obra de Dios, debe tenernos con los ojos abiertos: “Y ya que no hemos nosotros de estar descuidados, ni confiar en esto, porque lo havemos con gente traidora, y a los apercibidos no osa tanto acometer, porque es muy cobarde [el demonio], y si viese descuidado, haría gran daño; más si conoce a uno por mudable, y que no está firme en el bien, y con gran determinación de perseverar, no le dejará a sol ni sombra, miedos le pondrá, e inconvenientes, que nunca acabe. Yo lo se esto muy bien por experiencia, y ansi lo he sabido decir, y digo, que no sabe nadie lo mucho que importa.” (sic.)

¿Cómo debe ser ésta determinación o firme resolución? “Que venga lo que viniere, no ha de tornar atrás. Es como uno que está en una batalla, que sabe que si vencen, no le perdonarán la vida, y que ya que no muere en la batalla, ha de morir después; pelea con más determinación, y quiere vender bien su vida, como dicen, y no teme tanto los golpes, porque lleva delante lo que le importa la victoria, y que le va la vida en vencer.”

¿Cómo debemos comenzar? “Es también necesario comenzar con seguridad, de que si no nos dejamos vencer, saldremos con la empresa: esto sin duda, que por poca ganancia que saquen, saldrán muy ricos. No hayáis miedo que os deje morir de sed el Señor… queríalo decir muchas veces, porque acobarda mucho a personas que aún no conocen del todo la bondad del Señor por experiencia, aunque la conocen por fe. Mas es gran cosa haber experimentado con él amistad, y regalo que trata a los que van por este camino, y como casi les hace toda la costa. Y los que esto no han probado, no me maravillo que quieran seguridad de algún interesse.” (sic.)

Las personas tibias, que de todo quieren tener seguridad o sacar ganancia pronta, arruinan con frecuencia las obras de Dios.

Nota: Las citas son tomadas de Santa Teresa de Jesús, libro: Camino de perfección, capítulo XXIII.

Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.