La cabeza de sus enemigos y de sus problemas.



Ave María purísima, sin pecado original concebida.


Queridos  hermanos, toda alma en una multitud de circunstancias, momentos y épocas de su vida, atraviesa por dificultades para la salud del alma y de su salvación eterna.

Hay momentos donde las dificultades se multiplican al mismo tiempo, en una diversidad de aspectos [económico, social, emocional, familiar, de salud, etc.] preguntas sin respuestas, etc. etc.


Consideraciones


1º El enemigo externo fundamental [fuera de Usted] es uno sólo:  Satanás; no se pierda en los nombres, circunstancias, en las cuestiones accidentales. 

En una guerra lo fundamental es conocer, delimitar en concreto al enemigo para diseñar una estrategia que consolide nuestros intereses. ¿Cómo combatir con un enemigo que no se conoce? Ese es el arte de Satanás, padre y maestro de la mentira y del engaño.

"Los hombres han crucificado a Jesucristo, pero es otro el promotor de este terrible hecho. Tras las personas activas al exterior se oculta el funesto personaje que las dirige. Satanás, que desde el principio fué un asesino y un mentiroso [San Juan VIII, 44], entró en Judas Iscariote y le sedujo a traicionar a Jesús [San Lucas XXII, 3, San Juan XIII, 27; VI, 70]" Teología Dogmática, Michael Schmaus, tomo II, §124, 3º, C.



2º La cabeza de los enemigos de casa es la soberbia [orgullo, amor propio, amor a su propia excelencia], el cuál es sumamente peligroso porque está dentro de nosotros, en la misma naturaleza; actúa con muchos disfraces: piedad, dignidad, honradez, justicia, humildad, inteligencia, caridad, etc, etc. 

"El mayor enemigo de la vida espiritual, según el sentir de los autores espirituales, no es el mundo con sus tentaciones, ni el demonio con sus asechanzas, sino el amor desordenado de sí."


3º No pierda tiempo buscando explicaciones, la razón de la irracionalidad de sus oponentes, no se pierda en las cuestiones accidentales o circunstanciales que le van a desgastar. 


¿QUÉ SE DEBE HACER? 


A.- ESTAR UNIDO A DIOS POR LA GRACIA.- "Estad en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede de sí mismo llevar fruto, si no estuviere en la vid: así ni vosotros, si no estuviereis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto: porque sin mí no podéis hacer nada." Evangelio de San Juan XV, 4.


B.- VELAD Y ORAD.- Por disposición divina, Satanás y sus demonios, tienen pavor, terror, espanto a la Santísima Virgen María, por lo cual debe rezarse santa y piadosamente el santo Rosario; no se desgaste en los nombres, combata a la cabeza de sus enemigos con el Santo Rosario: 

"Tiemblan los malignos sólo de oír su nombre sacrosanto; y como caen los hombres a tierra cuando un rayo da cerca de ellos, así los demonios quedan aterrados al oír el nombre de María". San Alfonso María de Ligorio, 'Las glorias de María', capítulo IV.


C.- HUMILDAD VERDADERA.- Dios Nuestro Señor no desprecia un corazón contrito y humillado, la humildad es el fundamento de la santidad, de la santa oración, de la lucha contra las tinieblas.

La humildad no son poses, formas o exterioridades:  Muchos siguen la sombra y apariencia de humildad, fácil cosa es traer la cabeza inclinada, los ojos bajos, hablar con voz humilde, suspirar muchas veces, y a cada paso llamarse miserables y pecadores; pero si a esos los tocáis con una palabra, aunque sea muy liviana, luego veréis cuán lejos están de la verdadera humildad.


D.- UTILIZAR LA INDUSTRIA HUMANA A SU ALCANCE.- Trabajar con esfuerzo, dedicación, constancia e inteligencia por arreglar su problema.



Ave María purísima, sin pecado original concebida.




Etiquetado:  Alimento para el alma

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