La crítica y las mentiras son propias de los hijos de las tinieblas.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Queridos hermanos, debemos evitar con vigilancia prudente caer en el error común de los herejes, particularmente de los 'Testigos de Jehová': la difamación, las verdades a medias, las afirmaciones sin sustento, la libre interpretación. 

La crítica se ha convertido en la metodología de su predicación y apostolado, donde el verbigracia de todo lo malo somos los católicos, particularmente los sacerdotes; y ellos, la suma de todos los bienes. 

Consideraciones 

1º El único bueno es Dios, el hombre es bueno en la medida que se acerca a Dios Nuestro Señor.


2º El demonio es el padre de la mentira y la mentira misma.

“La simulación y la mentira son los medios de los que no puede prescindir y constituyen toda su táctica de combate.”  Pbro. María Eugenio del Niño Jesús, Quiero ver a Dios, pág. 121. 


3º El buen católico, aunque pecador y con miserias propias de la naturaleza humana, no debe desasonarse, ni entristecerse; debe desconfiar de sí mismo y confiar más en la Santísima Virgen María, ofreciendo cada día con sencillez y humildad el piadoso rezo del Santo Rosario. 


4º ¿Qué ganancia lleva criticar, señalar, defenestrar los errores? La premisa es construir en base a trabajo, en base al esfuerzo de cada uno la santidad de vida, no perderse en todo lo malo que prevalece en nuestros días, que con eso no hay ganancia, se trata de que Usted sea santo, de construir, de trabajar, de echarle muchas ganas con inteligencia. 


Dios le bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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