La vida es un paso a la eternidad.


31 Jan
31Jan


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Queridos hermanos en medio del mundo de crisis, confusiones, problemas de todo género la prioridad es vivir en gracia de Dios Nuestro Señor. 

No cometer el error de distraerse, preocuparse, angustiarse ante la incertidumbre que agita al hombre por los gobiernos anticristianos, la educación sin Dios, los eclesiásticos apartados de su misión, entre otras preocupaciones justas. 

Lo cierto es que debemos morir, entregar cuentas a Dios Nuestro Señor, hay un cielo para los que mueren en gracia de Dios, un infierno para el que muere en pecado mortal; la muerte normalmente nos encuentra en el modo ordinario de vida, es decir: el que vive en pecado ordinariamente, así le va a tomar la muerte. 

"Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas se os darán por añadidura.” Evangelio de San Mateo VI, 33.


Consideraciones


1º La vida es un paso a la eternidad. Todos debemos morir para vivir eternamente con felices con Dios o desgraciados en el infierno, para lo cual debemos amar y servir a Nuestro Señor por medio del cumplimiento de sus santos mandamientos. 

La felicidad en la vida presente  futura depende del cumplimiento de los mandamientos; no los quieres cumplir, no te quejes de arder eternamente en el infierno.

"Miserable serás dondequiera que fueres y dondequiera que te volvieres, si no te convirtieres a Dios." Imitación de Cristo, L 1, Cap. XXII


2º El peligro en tu vida es el pecado. El pecado es la presencia de Satanás en tu vida, por lo cuál debes enfocarte en evitar el pecado en tu vida, de cuidar tu alma, de servir a Dios Nuestro Señor combatiendo en todo momento el pecado mortal en tu vida, que Dios te guarde de morir en pecado mortal.

"Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama, no guarda mis palabras." Evangelio de San Juan XIV, 23.


3º Rezar el Santo Rosario. En medio de los innumerables peligros verdaderos para la salud del alma, debemos asegurar la salvación eterna, con la verdadera devoción a la Santísima Virgen María, materializado en el rezo atento y devoto del santo Rosario. 

Procura cada día rezar el Santo Rosario con atención, despacio, de preferencia una parte de rodillas, ante una imagen de la Santísima Virgen María y una cera o veladora encendida, la Madre de Dios te ayudara eficazmente a salvar tu alma, a remediar tus necesidades y traer abundantes gracias a tu vida.

"Pues bien, repetimos, afirmamos y proclamamos que tenemos cifradas nuestras mejores esperanzas en merecer por el rezo del Santo Rosario los auxilios que necesitamos" Papa León XIII, Encíclica: "Iucunda Semper", Septiembre 8 de 1894. 

Dios te bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.







Comentarios
* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.