La vida santa se construye en base a esfuerzo.


27 Jan
27Jan


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Queridos hermanos en la vida del hombre siempre habrá miserias, errores y debilidades propias de la naturaleza humana, las cuales deben ser un medio o motivo para esforzarnos en el camino de la virtud, del amor a Dios Nuestro Señor, de la santidad de vida. 

El pecado entristece el alma, lo esclaviza y llena de inseguridades, temores y sobre todo lo pone en peligro de condenación eterna. 

¿Usted quiere ser santo, o se quiere quedar donde esta?, ¿Quiere realmente dejar de pecar o va a culpar al universo mundo de su falta de perfección? Les comento, porque hay una epidemia de mediocridad espiritual, de almas conformistas, de almas perezosas que no trabajan y no mueven un solo dedo por la santificación de su alma, se han conformado con el más o menos.


Consideraciones


1º La vida santa se construye en base a esfuerzo, sacrificios unidos a la gracia de Dios, a la frecuencia de los sacramentos, con la fe verdadera, llevando cada día una vida católica, una vida donde se construya al hombre nuevo a imagen de Nuestro Señor Jesucristo.


2º Se requiere la fe verdadera, la doctrina revelada por Nuestro Señor Jesucristo y contenida en el Magisterio inerrable de la  Santa Iglesia, la frecuencia de los sacramentos [para quien tiene el tesoro de asistir a la santa misa verdadera y frecuentar confesión y sagrada comunión]; además de una verdadera devoción a la Santísima Virgen María, materializada en el rezo despacio y atento del santo Rosario.

"El comienzo de una vida santa, merecedora de la vida eterna, es la verdadera fe." San Agustín, Sermón XLIII.


3º Para alcanzar la perfección espiritual mis queridos hermanos se requieren ganas, voluntad determinada, ánimo e inteligencia para vivir cada día con pasión, con convicción en miras a la bienaventuranza eterna, de tal suerte que a cada problema o dificultad, sea una oportunidad para decirle a Nuestro Divino Redentor que le amamamos y queremos dar la vida por Él. 

Apartarnos de la gente tóxica, de las personas mediocres que todo es problema, todo es difícil, todo para mañana cuando tenga tres ayudantes o que de todo se quejan y le echan la culpa al universo mundo. 

Realmente si queremos ser santos ocupamos una determinación determinada unida a la fe verdadera, con una voluntad dispuesta a cortar lo que se deba corta y a sembrar contra toda esperanza; es es la verdadera vida, la vida que vale la pena, la que llena el corazón del hombre en la riqueza o en la pobreza, en la vida larga o corta, en la salud o en la enfermedad, porque lo está dando todo por la salvación eterna de su alma. 

"Que se pierda todo, antes que perder a Dios, y que sea disgustado todo el mundo, antes que lo sea Dios." San Alfonso María de Ligorio.




Ánimo, despierte y echele muchas ganas. Dios le bendiga.






Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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