Las dificultades son parte de la vida del buen católico.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Hermano pecador que quieres ser bueno y las cosas cada día se dificultan en todos los aspectos, para ti son estas palabras. 

En no pocas ocasiones el buen católico concibe una vida cerca de Dios, donde no existen los problemas, las enfermedades; donde hay una paz grande, una emoción de vivir, etc. Se entrega a Dios, buscando esa esfera de espiritualidad donde todo es alegría, reza con entusiasmo y por decirlo así, se llena de Dios; ¿qué sucede? los problemas continúan, incluso en la Iglesia, muchas veces se presenta la ausencia de devoción sensible, sumado a las miserias humanas y a la falta de humildad, el alma se apaga y se retira de Dios, como sentida, "yo quise, pero Dios no quiso" y se puede quedar en ese estado muchos años. 

Algunas anotaciones: 


1º Naturaleza humana.- El buena católico sigue siendo un ser humano, sujeto a las leyes naturales, del mundo y del lugar donde vive, por lo cual, tiene sus estados anímicos, y todo lo propio del ser humano, entonces, el hecho de entregarse a Dios no debe ser para no tener problemas o estar exento de ellos, sería buscar provecho personal. 

Preguntará alguno: Pero tal santo, le paso éste hecho, y yo pienso... Hermano vaya por el camino ordinario de la santa Cruz de cada día, no quiera ni revelaciones, ni apariciones personales, lo ordinario.


2º Demonio.- El buen católico, siempre será perseguido por el demonio, permitido por Dios Nuestro Señor para santificación de los que aman a Dios, así que los problemas, dificultades en el camino de Dios es los más normal, lo ordinario; raro sería encontrar un pecador con deseo de ser bueno sin problemas, que todos lo quieren, que el mundo le alaba, que parece caminar sobre rosas, ¡cuidado! 

2.1."El diablo vuestro adversario anda como león rugiendo al rededor de vosotros, buscando a quien devorar: Resistidle fuertes en la fe". San Pedro V, 8. 

2.2."El demonio Faraon infernal, viendo la valentia y las virtudes de los hijos de Dios por gracia, que son los cristianos, intenta oprimirlos y exterminarlos; a este fin concita contra ellos el encono de los tiranos y herejes, maestros de la maldad..." Colección de opúsculos de San Antonio María Claret, año de 1860, tomo I, página 152.


3º Hubicarse en la realidad.- No hemos nacido para estar a gusto, cómodo; ha nacido para amar y servir a Dios Nuestro Señor, por lo cual debe enfrentar tres grandes enemigos del alma: mundo, demonio y carne; por ello el Santo Job instruye: Vitae hominum militia est. La vida del hombre sobre la tierra es milicia, ejemplo admirable y muy santo nos dio Nuestro Divino Redentor. 

Entonces ¿cómo quiere el buen católico vivir a gusto? definitivamente esta fuera de la verdad, cosa distinta que hay tiempos de paz, de consuelo, de mucho fervor; pero no busque en la religión el provecho propio, pues no es buena señal, busque al Dios de los consuelos, no los consuelos de Dios. Ame a Dios en la Cruz, en la tribulación, en la prueba, en lo que a usted no le gusta.


4º ¿Que hacer? 

4.1. Simple y sencillamente repetir: Hagase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, conformar su voluntad con la de Dios Nuestro Señor, Bendito sea Dios en la buenas y Bendito sea Dios en las malas, no teniendo otro contento que amar la santa voluntad  de Dios, ¿Y cuál es esa? La santificación de usted, el cumplimiento de los mandamientos y sus deberes de estado, todas las cosas prosperas o adversas que la Divina Providencia le envié cada día [queridas o permitidas por Dios], sí, Dios no quiere el pecado, pero lo permite para santificación de los buenos, pues de ello han de salir aprovechados en humildad y confianza en Nuestro Señor. 

4.2. No se busque a usted mismo en la Religión, no busque sus intereses en la oración ni en los sacramentos, pida a Dios por sus necesidades, pero no se coloque usted como fin, no se ponga usted como el centro, el importante, el parámetro del amor de Dios. 

4.3. LO MÁS IMPORTANTE: AMOR Y DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, MEDIANTE EL REZO PIADOSO DEL SANTO ROSARIO TODOS LOS DÍAS. Pida usted a la gloriosa Madre de Dios le ayude con sus necesidades, con sus dificultades, implore el auxilio de tan Santa, Piadosa, Misericordiosa Madre de Dios, Refugio y Consuelo de los pecadores que le invocan con un corazón contrito y humillado. 

Rece usted por amor de Dios el Santo Rosario ¿Y que pasará con mis problemas? Dos cosas: 1).- o se quitan, 2).- o Dios le da la gracia para sobrellevarlos y santificarse con ellos. Pero, el asunto no son los problemas, sino las disposiciones del alma. 

"El Beato Alano de la Roche, el P. Juan Dumont, el P. Thomas, las crónicas de Santo Domingo y otros autores, que fueron de ello testigos oculares, refieren un gran número de conversiones milagrosas de pecadores y pecadoras, que después de veinte, treinta o cuarenta años en el mayor desorden, nada había podido convertirlos, y se convirtieron, no obstante, por esta maravillosa devoción [el Santo Rosario]" San Luis María G. De Montfort, El Secreto del Santo Rosario, rosa XL. 

Ánimo, tome la santa resolución de abrazar la Cruz de cada día de mano de la bendita Madre de Dios, de echarle muchas ganas, de implorar la misericordia de Dios Nuestro Señor y sobre todo de ser humilde, pero humilde no de librito [poses externas: ojos bajos, voz baja, hablar cosas bajas de uno mismo, etc.] sino el humilde con mucho valor, que se levanta de las caídas las veces que sean necesarias, que se confiesa bien, que lucha por mantenerse en gracia o salir del pecado, del humilde que no se está quejando de todo, que no le echa la culpa al mundo entero, del humilde que cumple su palabra y no anda con gazmoñerías [modestia o devoción fingida]. 

Que Dios le bendiga.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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