Lucha por la salvación de tu alma.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


Queridos hermanos, el buen católico que en su vida trata de ser bueno, de hacer oración y de vivir el Santo Evangelio se encuentra ante una realidad insólita: Es casi imposible, porque la misma sociedad esta siendo constituida contra Cristo, la educación oficial netamente anticristiana, con las nuevas leyes constitucionales inspiradas en Satanás,  el tratar los temas del alma, de Dios, de la Santa Iglesia y de los medios de santificación es una locura, lo convierte a uno en flanco de ataque y de enemigos, etiquetándolo de retrógrada, intolerante, etc. etc. 

Consideraciones 

1º Hay una guerra silenciosa contra la obra de Jesucristo Nuestro Señor y la salvación de las almas, comandada por Satanás a través de sus esbirros, a lo cual obedecen el conjunto social en el mundo entero contra la obra de Dios. 

"Considera como llama a innumerables demonios, y cómo los envía y esparce unos a una ciudad y otros a otra, y así por todo el mundo, no dejando provincia, lugar ni persona donde no los mande. Esta es la hora de nuestro capital enemigo, que arde en el deseo de perder al hombre y quitar a Dios el honor y gloria de ser adorado. Para ello distribuye sus ministros, entre los cuales manda tambien a muchos de humano semblante, de diversas clases de la sociedad, que ahora tiene en el mundo alistados a su bandera, por medio de los cuales, no menos que por medio de los mismos demonios, procura extender su reino de escándalos y perdición."  San Ignacio de Loyola: 'Ejercicios espirituales', meditación de dos banderas.

Un reducido y cada vez más escaso número de personas, siguen en hechos a Nuestro Señor Jesucristo en medio de mil dificultades, sobreviviendo a las astucias, simulaciones y engaños del pensamiento anticristiano. 

Mis queridos hermanos, debemos aprender a vivir en éste mundo corrupto y corruptor, donde llegará el día en que las constituciones anticlericales bajo la bandera de la tolerancia, de la paz y de la fraternidad  prohíban mencionar el santo nombre de Dios Nuestro Señor. 


2º En esta guerra silenciosa contra la salvación eterna de nuestra alma y contra la obra de Jesucristo Nuestro Señor, combatimos contra los espíritus de las tinieblas, contra las potestades del infierno, puesto que los hombres que materializan el reinado de Satanás en la tierra son simples "peleles" o marionetas al servicio del mal. 

"No tenemos que combatir a enemigos de carne y sangre, pero sí a las potestades mismas del infierno. ¡Qué mejores armas podemos tomar para combatirlos que la oración dominical que nuestro gran Capitán nos ha enseñado; la salutación angélica, que ha ahuyentado a los demonios, destruido el pecado y renovado el mundo; la meditación de la vida y de la pasión de Jesucristo, que son pensamientos que debemos tener habitualmente presentes, como manda San Pablo, para defendernos de los mismos enemigos que Él ha vencido y que nos atacan diariamente!"  San Luis María G. de Montfort, El secreto del Rosario, capítulo 28.


3º Tres grande enemigos han hecho alianza para condenarnos: mundo, demonio y carne; "El diablo es un enemigo irreconciliable y lucha encarnizadamente contra nosotros. Nosotros no pensamos tanto en nuestra salvación cuanto él en nuestra perdición.” San Juan Crisóstomo, homilía 13, sección 4, comentario al Evangelio de San Mateo.9. 


4º Buscar por todos los medios la salvación eterna de nuestra alma, de un modo particular, aconsejo el rezo diario del Santo Rosario a la Santísima Virgen María, madre, refugio y amparo de los pecadores que recurrimos a tan gran Señora; Además de que es el terror de los demonios.

"Aun cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertiréis y os salvaréis, con tal que (lo repito, y notad las palabras y los términos de mi consejo) recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte, para conocer la verdad y obtener la contrición y el perdón de vuestros pecados." San Luis María G. de Montfort, El secreto del Rosario. 

Dios te bendiga.




Ave María Purísima, sin pecado original concebida.





Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.