Máximas de San Luis María para el buen católico.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

"La abnegación. 

Máxima: Bienaventurado seréis cuando el mundo os persiga oponiéndose a vuestros designios, aunque sean buenos, juzgando mal vuestras intenciones, calumniando vuestra conducta, quitándoos injustamente vuestra reputación o vuestros bienes de fortuna.

Guárdate, de quejarte a nadie más que a mí de los malos tratos que recibes, y no trates de justificarte, sobre todo si eres tú el único en sufrir por ello. 

Por el contrario, ora por aquellos que te procuran la dicha de la persecución. 

Agradeceme el que te trate como fuí tratado yo mismo en la tierra, hecho signo de contradicción. 

No te desalientes jamas en tus propositos por causa de la contradicción: ella es señal segura de la victoria; empresa que no se vea contrariada y que no vaya marcada con el sello de la cruz no es de gran precio ante mi acatamiento y pronto desaparecerá. 

Considera como amigos predilectos a quienes te persiguen, pues te dan ocasión de grandes méritos en la tierra y gran gloria en el cielo. 

Considera como desdichados a los que viven a sus anchas, a los que tienen mesa regalada, a los que siguen las modas del mundo, a los que triunfan en sus negocios, a los que rien y se divierten. 

Jamás hagas nada, ni en bien ni en mal, por respeto humano, para evitar alguna burla, alguna injuria, alguna broma o alabanza. 

8º No te turbes cuando, por tu culpa, te sobrevenga alguna pérdida o desgracia, sino más bien humillate ante el Señor y recibe de su mano el castigo debido a tu falta." 


Tomado de San Luis María G. de Montfort, Obras completas, BAC, página 217. [Máximas del amor a la Sabiduría Eterna]. 


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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