No critique, construya.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

El motivo y fin de su existencia es amar y servir a Dios Nuestro Señor en esta vida, para verle y gozarle en la eternidad. 

La vida está marcada por aflicciones, dificultades, tentaciones y problemas  de toda especie, útiles para quienes aman a Dios y se sirven de todo para alcanzar la santidad de vida. 

Problemas hay en todas partes, errores, dolo, mala intención por doquier los encontramos, incluso en los hombres que integramos la Santa Iglesia de Dios. 

¿Qué ganancia lleva criticar, señalar, defenestrar los errores? La premisa es construir en base a trabajo, en base al esfuerzo de cada uno la santidad de vida, no perderse en todo lo malo que prevalece en nuestros días, que con eso no hay ganancia, se trata de que Usted sea santo, de construir, de trabajar, de echarle muchas ganas con inteligencia. 

Anotaciones

1º La salvación eterna de su alma.- Usted debe preocuparse por vivir en gracia de Dios, por confesarse bien, por rezar el Santo Rosario piadosamente todos los días, y deje el mundo que camine por donde apetezca.

2º Construya su santidad de vida.- Dediquese a trabajar por el hombre santo, en el vencimiento de cada día, en el Santo Rosario [como debe rezarse], en el estudio de la doctrina católica, en apartarse de todo lo que lo aparta de Dios. 

"Vela sobre ti, despiértate a ti, amonéstate a ti, y, sea de los otros lo que fuere, no te descuides de ti." Imitación de Cristo, Libro I, capítulo 25.

3º No critique, construya.- Fácil es señalar la multitud de errores que prevalecen en el mundo entero, algunos se alegran con no ser tan malos como los demás [no robo, no mato], lo cual es de almas mediocres. Ocupese en construir el hombre nuevo, en trabajar, en esforzarse, en cumplir con sus obligaciones de estado, en corresponder a lo que Dios quiere de usted: santidad de vida.

4º No culpe a nadie de sus errores.- Ocupese en construir, no en atribuir al universo mundo la culpa de que usted no es santo, no se justifique en todo lo que le a pasado para hacerle al héroe, al bueno, a la víctima. Usted no es santo, porque no ha trabajado como se debe. Hay tiempo y creo hay voluntad, a trabajar empezando por reconocer nuestros errores, corrigiendo y a rezar el Santo Rosario. 

Dios le bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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