No nos cansemos pues de hacer bien.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Queridos hermanos, la suma de nuestras obras es el resultado de nuestra vida: "Porque aquello que sembrare el hombre, eso también segará, y así el que siembra en su carne, de la carne segará corrupción: mas el que siembra en el espíritu, del espíritu segará vida eterna. No nos cansemos pues de hacer bien: porque a su tiempo segaremos, si no desfallecemos" San Pablo a los Gálatas VI, 8. 


Consideraciones

1º No nos cansemos pues de hacer bien: Hacer siempre el bien, que se resume en el fiel cumplimiento de los santos mandamientos de la ley de Dios Nuestro Señor. 

El mal único es  el apartamiento de Dios, es decir el pecado; pues cuidar con esmero hacer siempre el bien, para alcanzar la vida eterna. "Y así mientras tenemos tiempo, hagamos bien a todos." Gálatas VI, 10.


A su tiempo segaremos, si no desfallecemos: La vida de gracia se construye cada día, sin buscar las alabanzas [reconocimientos, gloria humana, respeto o admiración], con muchísima paciencia y perseverancia trabajar en nuestra santificación, quitando pecados y sembrando virtudes, obras santas: "Pues esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación" San Pablo a los Tesalonicenses IV, 3.


3º Por el Santo Rosario alcanzaremos nuestra santificación, la Santísima Virgen María, madre de gracia y misericordia, nos alcanza las gracias necesarias por disposición divina, para ser gratos a Dios Nuestro Señor. 

Procurar cada día rezar con atención, devoción y piedad el Santo Rosario; con la perseverancia alcanzarás la salvación eterna.

"A Santa Catalina de Sena le fué revelada la verdad que vamos aquí probando. Díjole el Señor: Por mi bondad y reverencia al misterio de la Encarnación, he concedido a María, Madre de mi Unigénito Hijo, la prerrogativa de que ningún pecador, por grande que sea, que se le encomiende devotamente, llegue a ser presa del fuego del infierno." San Alfonso María de Ligorio, "Las Glorias de María", capítulo VIII, 1º. 


Dios te bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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