No pervertir la santidad de la Iglesia.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Lo más importante es vivir en gracia de Dios, crecer espiritualmente y salvar cada uno su alma: 'De que te sirve ganar el mundo si tu alma se pierde para siempre.' 

Una tentación común de Satanás son las distracciones y las ocupaciones que nos separan de Dios con el falso titulo de piedad. 

Tener cuidado mis amados hermanos con una tentación que observo en no pocos católicos, a saber: afanarse en los "chismes" de sacristía [rumores, díceres o dichos sin fundamento sustentable] llamada: 'chismocracia' o grupo de personas con aparente piedad, dedicados con delicadeza y esmero a obtener todo tipo de información relacionada con la Iglesia, con grave daño para la salud del alma y de la feligresía.

Comentarios


1º Salva tu alma.

 A la Iglesia vamos a rezar, a implorar misericordia a Dios Nuestro Señor, a confesarnos bien, a santificarnos para vivir en gracia de Dios. "Los mayores santos evitaban cuanto podían las compañías de los hombres, y elegían el vivir para Dios en su retiro." Imitación de Cristo I, 20.


2º No pervertir la santidad de la Iglesia. 

Existe el peligro de convertir la Iglesia en un lugar de chismes, grupitos, amiguitos que se reúnen para criticar, para sembrar discordia; amantes de largas pláticas, de tomar café, desayunos, todo con el falso titulo de piedad y bien de la Iglesia; pero observo, que los mismos poco o nada les interesa hacer buenas y santas confesiones, rezar despacio el Santo Rosario, escuchar la santa Misa en apacible calma. 

Los católicos que integran este tipo de conventículos suelen predicar y sostener que son muy celosos de la gloria de Dios, muy fuertes en la ortodoxia doctrinal, preocupados por la gloria social de la Iglesia; y analizando su vida es totalmente contraria a lo que predican: Pésimas confesiones, rezan [rara vez] el santo Rosario en la Iglesia con prisa y atropelladamente, llegan tarde a misa y se quedan mucho tiempo en la platica trivial, tienen amistades no católicas, sus hijos sin educación cristiana [no saben contestar la santa misa, ni el catecismo, ni persignarse, y con algún titulo piadoso se apartan de la Iglesia], muy hábiles para criticar al párroco, sumamente tacaños y lo poco que aportan, lo hacen al estilo de los fariseos, tocar la trompeta para que todos se enteren que regalan un peso a la Iglesia.


3º Santificate querido hermano. 

Lo que requiere la Iglesia son santos, hombres de oración, que en sus parroquias [Iglesias, oratorios o comunidades] lleven el buen olor de Cristo, la piedad cristiana, el verdadero amor a Dios y el apostolado del Santo Rosario de la Bienaventurada Siempre Virgen María. 


Quiera Dios Nuestro Señor se tome santamente estos humildes avisos, remedio eficaz a graves males que se extienden en no pocas comunidades por falta de orden y autoridad. 

Dios les bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



Etiquetado:  alimento para el alma

Comentario: Deja comentario

* No se publicará la dirección de correo electrónico en el sitio web.