No puedes servir a Dios y a Satanás.



Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


¿Puede Dios bendecir una obra viciada por el pecado?, ¿Puede un hombre buscándose así mismo combatir los enemigos de Dios?...

Hombres con "buena intención" tratan de hacer la obra de Dios, pero con el alma atada-encadenada al pecado mortal, y, sin la mínima intención de apartarse del pecado mortal, con el piadoso pensamiento de que trabajan para Dios; en no pocos casos, es un analgesimo para tranquilizar su conciencia, formándose de aquí el fenómeno del fariseísmo [apariencia, simulación, propio de la Sinagoga de Satanás].

La obra de Dios se pervierte por el elemento humano que tratando de servir a Dios [que en la práctica se sirven de Dios], termina sirviendo al Diablo con sus obras. "Ninguno puede servir a dos señores: porque o aborrecerá al uno, y amará al otro: o al uno sufrirá, y al otro despreciará. No podeis servir a Dios y a las riquezas." San Mateo VI, 24. 

El pecado consuetudinario en un alma desgarrada se hace "normal", habitual y hasta necesario para subsistir. 


Efectos del pecado en un alma:


1.- Pérdida de la gracia santificante, de las virtudes infusas y de los dones del Espíritu Santo, que constituyen un tesoro verdaderamente divino.

2.- Pérdida de la presencia de la Santísima Trinidad en el alma, que se convierte en morada y templo de Satanás.

3.- Pérdida de todos los méritos adquiridos en toda su vida pasada, por larga y santa que fuera.

4.- Feísima mancha en el alma, que la deja tenebrosa y horrible a los ojos de Dios.

5.- Esclavitud de Satanás, aumento de las malas inclinaciones, remordimiento e inquietud de conciencia.

6.- Reato de pena eterna. Si la muerte sorprende al pecador en ese estado, se condena para siempre.

Un alma en pecado es presa de Satanás: "El pecado ha entrado en el mundo traído por el hombre, habiendo sido seducido éste por el diablo envidioso [Romanos 5, 12; Sab. 2, 24]; en definitiva es, pues, el diablo, el origen del pecado. Del pecado se derivan la muerte y las funestas secuelas de la muerte, por consiguiente, hasta la seducción diabólica. TODO PECADO ESTÁ, EN RELACIÓN CON EL DIABLO. EN TODO PECADO, EL HOMBRE SE DEJA INFLUENCIAR POR EL SEDUCTOR ORIGINAL." Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274. 

Caso muy diferente, del católico pecador, que lucha contra sus vicios, contra su pecado con el Santo Rosario, llevando el mensaje de Dios a sus hermanos; pero la diferencia esta en: está luchando el mismo, no se conforma ni trama o urde más pecados, por el contrario los detesta. ¡ Ánimo, estos son los buenos católicos que con su vida muestran que luchan por el reinado de Cristo Rey !

Antes de salvar el mundo, salva tu alma con el Santo Rosario y la devoción sincera y verdadera a la Santísima Virgen María: "Si todos los pecadores acudieran a María con voluntad de enmendarse, ¿quién podría perderse? Porque sólo se pierde el que no recurre a María Santísima." San Alfonso María de Ligorio, " La devoción a María Santísima", página 12. 

Dios le bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

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